All posts by Por Aldo Santiago

La maravillosa dictadura del capital (III) Como apagar fuego con gasolina

La maravillosa dictadura del capital (III) Como apagar fuego con gasolina

En realidad los policías no son cómplices sino protagonistas del delito, pues actúan impunes mediante el «monopolio» de la violencia para mercar con las comunidades marginadas en una ficticia frontera donde sus acciones legalizan al estado criminal, que actúa al mismo tiempo dentro y fuera de la «ley». En ese punto es que las UPPs preparan a las favelas para enlazar el entramado flujo discursivo y material entre capital, delito, seguridad… y mucho lucro. La llegada de la inversión privada es realizada en conjunto con la instalación de las UPPs en las favelas cariocas.

La maravillosa dictadura del capital (II) Nuestrxs muertxs tienen voz

La maravillosa dictadura del capital (II) Nuestrxs muertxs tienen voz

11 mil personas han sido asesinadas a manos de policías pacificadores en Río de Janeiro durante el periodo de 2008 a 2012. Pese a la descarada masacre, el discurso para justificar la existencia de víctimas inocentes llega al extremo de hablar de «víctimas por bala perdida». Pero no existen municiones mortales flotando en el aire, lo que ocurre es parte de una política genocida del Estado brasileño que incluye la criminalización y el exterminio de la pobreza; un país que detesta la igualdad en la sociedad y sólo ofrece a la juventud marginalizada la prisión o el cementerio antes que oportunidades para tejer una salida de aquella opresión abrumadora en las comunidades ocupadas por la violencia policiaca.

Pueblos indígenas de Brasil enfrentan REDD+ mientras luchan por la demarcación de sus tierras

Pueblos indígenas de Brasil enfrentan REDD+ mientras luchan por la demarcación de sus tierras

Los pueblos indígenas de la Amazonia protestaron contra el Proyecto Demonstrativo de Carbono Florestal publicado el pasado 7 de agosto mediante la ordenanza 262 que decreta la creación de “grupos de trabajo” para acompañar y apoyar la implementación del programa piloto durante dos años, renovable por dos años más, el cual no respeta la posición de los habitantes de la reserva que no aceptan la actuación de grupos de economía verde.