2 de octubre: las demandas no se cumplen, la violencia policiaca se repite
Las calles eran una ratonera disfrazada de blindaje a los bancos, edificios gubernamentales y centros comerciales de prestigiadas marcas.
Las calles eran una ratonera disfrazada de blindaje a los bancos, edificios gubernamentales y centros comerciales de prestigiadas marcas.
Casi medio siglo ha pasado desde los trágicos sucesos ocurridos el 2 de octubre de 1968, en la Plaza de las Tres Culturas de Tlatelolco. Cientos de estudiantes fueron acribillados aquél día, en una operación militar en la que estuvieron involucrados varios batallones del ejército y el estado mayor presidencial.
Llegando a Paso de la Reina las rocas están pintadas con las consigna: «¡CFE No Pasas! ¡No y No!, ¡No a la Presa y Sí a la Vida!».
En México el fracaso fue determinante y de consecuencias lacerantes para el país, sobre todo porque el principal eje en el que se ha centrado, ha sido ejercerla como una política de guerra
Doña Bertha se comprometió a luchar no sólo por su hijo, sino por los otros dos jóvenes asesinados, todos los heridos y por la presentación con vida de los 43 normalistas.
Entre estos destacaba un grupo de trabajadoras y trabajadores que portaban su uniforme con la leyenda PEMEX y a quiénes se les presentaba como su primer acercamiento a un foro social.
Por Movimiento por la Libertad de los Defensores del Agua y de la Vida de la Comunidad Indígena Nahua de
En esta publicación, se concentran algunos de los textos e imágenes que nuestrxs colaboradorxs nos envían desde sus rincones y sus trincheras.
A 1 año de la desaparición forzada de los 43 normalistas de Ayotzinapa, sus padres y madres han logrado una parte del compromiso que prometieron a sus hijos. Lo dijeron y lo hicieron, «hasta las últimas consecuencias».
Breve reseña del ayuno realizado por madres y padres de los 43 normalistas desaparecidos.
Y en el ejercicio de recordar, nuestra terca e insurrecta memoria nos dice que la «verdad histórica» es siempre la mentira histórica; que la «historia oficial» es siempre historia mutilada, traicionada.
¿Por qué la calle? Las calles son las venas, nosotrxs somxs la sangre que permite que la ciudad respire.
¿Por qué la ciudad? Acá decidimos estar, para que la ciudad palpite, ese es nuestro derecho, nuestro izquierdo.