Mitin en apoyo a Mario González García: el “derecho” de estar encapsulados

Texto: Carolina S. Romero

Fotografías: Carolina S. Romero y Aldo Santiago

*El siguiente texto refiere a los eventos del miercoles 6 de noviembre, día de la audiencia que deteminará si Mario González –detenido, torturado e incomunicado el 2 de octubre en calles del centro de la Ciudad de México– continuará preso o no. Dado que aún existen posibilidades de que salga bajo fianza, hoy 8 de noviembre se realizará otro evento en apoyo a su libertad. En el sitio web de solidaridad con Mario se hace un llamado urgente a salir a las calles y seguirse movilizando: “Para hoy Mario ha cumplido ya 30 días en huelga de hambre, sigue con la determinación de continuar, aunque el acoso dentro de la prisión ya es muy fuerte (…) Queda la invitación a que solidariamente asistan al mitin, es este viernes 8 de noviembre a la 1 de la tarde en la calle Río de la Plata # 48 Colonia Cuauhtemoc, cerca de metro Sevilla.”

El miércoles 6 de noviembre, Mario González García llevaba 29 días en huelga de hambre para exigir su libertad y la de los demás presos políticos del 2 de octubre. A las 10 de la mañana, alrededor de 35 compañeras y compañeros se juntaron afuera del Tribunal Superior de Justicia del Distrito Federal para apoyarlo en su audiencia para  lograr su libertad provisional.

Para las 12 del día, varios compañeros ya se habían retirado cuando el mitin comenzó en la calle fuera del tribunal. Los granaderos del Distrito Federal no tardaron en llevar a cabo otro brutal encapsulamiento.  Al estar agredida, una joven no pudo creerlo cuando uno de los agentes le dijo: “Ustedes tienen el derecho de estar encapsulados”.

Dijo la profesora Isabela Varela:

“No es posible que un granadero nos venga a decir hoy que es un derecho estar encapsulado. Es un chiste. Ríanse por favor. ¡Bravo! Gracias, Sr. Mancera, egresado de la Facultad de Derecho de la UNAM, gracias por encapsularnos para que así se entiendan las leyes. Estamos aquí defendiendo al compañero Mario González García porque su único delito ha sido  defender el derecho a la manifestación y el derecho a la educación para los hijos de todos, incluso los de ustedes policías, y el día de mañana de sus nietos. Mario es un estudiante excelente. Ojalá muchos hubieran en México como él. Ojalá muchos jóvenes tuvieran esa inteligencia, esa capacidad y esa valentía que tiene Mario. Ojalá cualquiera de ustedes lo tuviera. Pero Mario va a salir. Tiene que salir.”

La compañera Irene Pérez Villegas hizo uso del megáfono para explicar que  Mario fue detenido junto con ella y otros activistas estudiantiles en un autobús público que salió desde CU antes de llegar a la marcha del 2 de octubre. Todos enfrentan cargos de ataques a la paz pública, un delito no grave, y  después de vivir torturas y tratos crueles, todos salieron bajo fianza, pero a Mario no le permitieron salir.

“Dice la juez que es una persona peligrosa y por eso no alcanza la libertad. Pero tenemos las pruebas de que nuestro compañero no cometió ningún delito. Por lo contrario él fue torturado y la tortura es un delito. Es por consigna que lo tienen detenido. Ahora él está en huelga de hambre y no va a desistir. A nosotros también nos están criminalizando por llevar a cabo protestas, diciendo que  estamos cayendo en ultrajes a la autoridad.  Pero tenemos las pruebas claras que nosotros no somos los que atacamos a la policía sino que en todo sentido, en todo momento la policía tiene la orden ––porque para eso están, para recibir órdenes–– a que nos retiren de la vía pública porque supuestamente la tiene que liberar.  Hay evidencia de cómo hostigaron a la mamá de Carlos Sinuhé en la última marcha y el caso está en Derechos Humanos. Vamos a seguir defendiendo a Mario”.

Durante el encapsulamiento, varios manifestantes tomaron la palabra para enfatizar que la vida de Mario está en peligro y que lo están hostigando dentro del Reclusorio Oriente. Responsabilizan a José Narro, Miguel Mancera, Enrique Peña Nieto,  Marcela Ángeles Arrieta y al Director del reclusorio Hermilio Velázquez por cualquier daño que sufra.

Un compañero también señaló el papel del general colombiano Óscar Naranjo en el drástico aumento de violencia contra las protestas públicas en México. Con el financiamiento de la Iniciativa Mérida,  este oscuro personaje dentro del gobierno de Peña Nieto con historia de atacar tanto a los civiles y campesinos como a las guerrillas de Colombia, ahora seguramente aplica estrategias estadounidenses de contrainsurgencia y guerra sucia en México, asesorando a policías, militares y custodios en la represión y la tortura. Los que tenemos memoria recordamos que fue Naranjo quien ordenó el bombardeo de las FARC el 1 de marzo del 2008, asesinando a Soren Ulises Avilés Ángeles, Fernando Franco Delgado, Juan González del Castillo y Verónica Natalia Velásquez Ramírez, todos estudiantes de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM.

Durante el encapsulamiento, varias personas increparon a los granaderos su violencia. Una joven dijo: “Ustedes están bien orgullosos de reprimirnos. ¿Por qué, si son seres humanos? ¿Por qué les falta la dignidad y el respecto? ¿Qué piensan? ¿Que están obligados a siempre obedecer? ¿Qué piensan? ¿Qué todos ustedes van a tener su trabajo? ¿Qué piensan? ¿Que sus familiares no van a quedar en la cárcel? Claro que sí. Ahora las leyes se modifican para que toda empresa extranjera pueda venir aquí y hacer lo que se le hinche la gana. Para que nadie tenga un sueldo digno, para que nadie ninguna garantía individual. Reaccionen. Piensen”.

Al salir de la audiencia, la mamá de Mario, Patricia García Catalán agradeció de corazón a todas las personas presentes. Y su compañera Nuria Ramírez afirmó que  dentro del reclusorio, “los custodios lo tienen permanentemente encerrado y le dicen que lo van a tener así hasta que coma, hasta que deje la huelga de hambre. Ya no lo están dejando tener comunicación telefónica porque como sabemos en estos centros, todo se cobra. Es un gran negocio. Y como el compañero no paga por tener derecho a usar los teléfonos,  le están impidiendo que pueda tener comunicación hacia el exterior del reclusorio. Evidentemente las afectaciones a su salud ya son cada vez más graves. Además queremos denunciar que tanto el Reclusorio como algunos malos funcionarios de la Comisión de Derechos Humanos están desestimando su huelga de hambre, diciendo que  ha subido de peso 200 gramos, cuando recordamos que el compañero ha bajado 10 kilos de desde que inició la huelga de hambre el 8 de octubre”.

La abogada Lizbeth Lugo comentó que la juez 19 penal de delitos no graves, Marcela Ángeles Arrieta está violentando todas las garantías procesales y constitucionales de Mario González García ya que no hay fundamento jurídico que le impida que tenga su libertad provisional. Dijo:

“Estamos esperando la próxima resolución de parte de esta segunda instancia. Se comprometen a resolver esto entre este viernes y lunes de la próxima semana, que sería el tiempo en que un solo magistrado va a conocer del asunto. Ya son 29 días de la huelga de hambre del compa, por lo que hacemos un atento llamado a que se haga la presión. Tiene el derecho de tener la libertad provisional. Solamente es a criterio de la juez que se le está negando esta libertad. También denunciamos a la misma juez como la que priva ilegalmente a nuestra compañera Luna Flores con el mismo criterio, que es a partir de la peligrosidad social por cuestiones ideológicas en esta Ciudad de México”.

Tomó la palabra Lourdes Mejía, mamá de Carlos Sinuhé Cuevas:

“Yo quisiera hacer una pregunta. ¿Por qué a nuestro compañero Mario se le detiene arbitrariamente? ¿Por qué se le juzga? ¿Por qué lo tienen encarcelado? ¿Por qué no lo dejan salir cuando está en peligro su vida? ¿Por qué a todos esos jueces, a esta juez que abusa de la condición del estudiante, por que no se le encarcela? ¿Por qué no se le castiga? ¿Por qué no se le juzga? ¿Por qué a los asesinos de México no los presentan? ¿Por qué el rector de la UNAM no presenta la documentación que se le pide por el asesinato de mi hijo? ¿Por qué estas personas tienen todas las facilidades para asesinar, para encarcelar, para violar los derechos, para violar las leyes? ¿Por qué los ciudadanos nos quedamos callados? ¿Por qué permitimos esto? ¿Nos sentimos de segunda? ¿O qué es lo que pasa?”

Buenas preguntas.

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