Carreteras: los modernos “caballos de hierro” del supuesto desarrollo en Bolivia

El TIPNIS y la carretera del “desarrollo”

En Bolivia, entre los departamentos de Cochabamba y Beni, se encuentra el Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboró – Sécure (TIPNIS). Es parte de la Amazonía boliviana y poseedor de una gran biodiversidad, así como hogar de por lo menos 69 comunidades de indígenas chimanes, yuracarés, mojeños y trinitarios, eso a parte de los colonos de proveniencia andino occidental.

Este mapa muestra las conexiones de la zona y la importancia del proyecto respecto al daño que ocasionaría

A pesar del doble rango que ostenta el TIPNIS, como Área Protegida y Territorio Indígena de Orígen (TCO), que supuestamente debería ser suficiente para profundizar los mecanismos de salvaguarda de su territorio, asediado durante las últimas tres décadas por empresarios madereros, traficantes de animales y proyectos gubernamentales de gestiones anteriores en busca de reservas petrolíferas, actualmente se halla bajo amenaza de destrucción debido a la implementación de las primeras fases de construcción de una carretera -desde Villa Tunari (Cochabamba), hasta San Ignacio de Moxos (Beni)- que lo atravesaría de medio a medio, como una herida que con toda seguridad en las décadas posteriores se agrandará permitiendo el asentamiento de poblaciones “urbanas”, el ingreso de depredadores y la implantación de prácticas de la llamada cultura “moderna”. Todo a expensas de los pueblos indígenas del lugar, que ya han vivido y sufrido esta historia y estos discursos de desarrollo y modernidad en otras oportunidades, bajo la forma de explotación y esclavitud hacendal, y que ahora, con el fin de evitar su triste repetición, se oponen tenazmente a su realización.
Por lo menos desde el 2008 existen estudios que atestiguan la intención del gobierno de Evo Morales de construir esta carretera con la adjudicación de la misma a empresas brasileñas (1), lo que quiere decir que ya en estos momentos tempranos del “proceso de cambio”, estaban presentes elementos no sólo discursivos sino de política pública que apuntaban, paradójicamente, a nombre de la construcción de una presencia estatal fuerte, continuar con un horizonte capitalista desarrollista aún en contra de las demandas y las posibilidades políticas creadas por la ola de movilizaciones populares dadas en Bolivia del 2000 al 2005, en las que se cuestionaron las maneras de administrar la economía y de practicar la política en la era neoliberal, y que hicieron posible el actual escenario de transformación.
Actualmente, una de las estrategias gubernamentales para debilitar la oposición de los pueblos indígenas involucrados, es el de dividir la carretera en tres tramos: el primero y el tercero, que se encuentran al principio y al final de la carretera ya se han comenzado, mientras que el del centro (segundo tramo), donde es más fuerte la resistencia de las organizaciones del TIPNIS, es el que pretende “negociarse” y “dialogarse” por parte del gobierno, cuando en los hechos se lo está cercando, aislando y ahogando por el avance de las obras en las dos puntas de la carretera.

¿Gobernar obedeciendo o por lo menos consultando?

Uno de los pasos que se le “olvidó” realizar al gobierno es el de realizar la consulta a los pueblos del TIPNIS, y conseguir su legitimación para la construcción de la carretera mencionada. Por ahí debió comenzar todo, pero fue al revés, se comenzó con la negociación de créditos y contratos con gobiernos extranjeros, con la adjudicación de obras, y la apertura de los primeros tramos del camino, cuando por determinación constitucional -Art. 352 de la Constitución Política del Estado boliviano-, tenía que realizarse una consulta previa y con la debida información a la población de territorios involucrados para cualquier acto que implique explotación de recursos naturales o construcción de infraestructura. Es inocultable y flagrante la vulneración de este derecho por parte del gobierno de Evo Morales.
Finalmente, el gobierno aceptó la realización de una consulta, que, sin embargo, según declaraciones del ministro de Autonomías, Carlos Romero, no tendrá carácter vinculante(2).

El nuevo espíritu del capitalismo en la era del evismo

El 29 de mayo de este año, en un evento público Evo Morales anunció “Quieran o no quieran vamos construir este camino y lo vamos a entregar en esta gestión el camino Cochabamba-Beni, Villa Tunari-San Ignacio de Moxos” (3) . La oposición de los pueblos indígenas manifestada en comunicados desde el 2010, y la realización de una marcha interdepartamental desde la ciudad de Cochabamba hasta la sede de gobierno La Paz prevista para agosto de este año (4) , fue descalificada y deslegitimada bajo el argumento de que estaban siendo manipulados por ONGs, o suplantados por ellas. Pero es más fácil comprender esta posición si nos remitimos al horizonte económico y político gubernamental, centrado en la idea de desarrollo comprendido básicamente como ampliación del extractivismo en una primera fase, para sentar las bases y pasar, en un segundo momento, hacia una fase de desarrollo industrialista. (5)

Pinta callejera: no hay apoyo a la propuesta de la carrtera

Ya no puede hablarse sólo de “tensiones” entre gobierno y algunos sectores de los movimientos sociales, sino de verdaderas contradicciones entre los horizontes de ambos: mientras para unos urge subordinarlo todo a los tiempos, proyectos y espacios de un supuesto proyecto desarrollista, para otros, estas proyecciones discursivas se hacen dudosas desde el momento en que no se traducen en condiciones para el mejoramiento de sus precarias condiciones de vida o de las posibilidades de su reconstitución como pueblos indígenas, sino que se muestran bajo el ala de vagas imágenes de trenes modernos surcando el territorio boliviano, del lanzamiento de satélites, de la construcción de modernas represas. Como si la modernidad se tratara básicamente de eso, de trenes, carreteras, satélites, fábricas, explotación de los recursos naturales, crecimiento de ciudades, etc. Una modernidad que hasta ahora ha resultado apariencial y empobrecedora(6). El discurso oficial sobre “los derechos de la Madre Tierra”, o los principios del “vivir bien”, parecen contradecirse o, desde otro punto de vista, refuncionalizarse a las prácticas reales de aplicación de medidas extractivistas y desarrollistas que de hecho se están implementando.

Indígenas-originarios y campesinos

Otra contradicción que ha mostrado este conflicto es la existente entre los indígenas-originarios y los campesinos, y sobre todo las dirigencias que son parte del partido gobernante, el Movimiento Al Socialismo (MAS) (7) : en especial de los cocaleros, que circundan o componen la población del TIPNIS, que nació con un millón de hectáreas, y que hasta el momento ha sufrido la reducción de más de doscientas mil, debido sobre todo al crecimiento de las plantaciones de coca ilegal (8). Ya el 2009, se registraron enfrentamientos entre productores cocaleros e indígenas (9). Si esto ha sido posible sin la existencia de carretera ¿qué ocurrirá cuando la misma exista y sea mucho más fácil ingresar al parque?.

Por un lado, los indígenas pertenecientes sobre todo a tierras bajas, que viven también de la caza y la pesca, ven amenazado su ecosistema y a la larga la posibilidad material de sobrevivir como pueblos indígenas. Por otro, el horizonte de desarrollo y modernidad instalado en el sentido común de la sociedad boliviana, se ve confrontado con la evidente insostenibilidad ecológica del modelo desarrollista. De hecho los colonos, que en su mayoría llegaron del área andina, tienen fuertemente instalado en su horizonte de pensamiento el principio desarrollista de uso y propiedad de la tierra, o del trabajo, o de la función económica del territorio. Por eso, han sido muchas veces la punta de lanza de la introducción de prácticas mercantiles en los lugares en los que se asientan, en franca hostilidad con las prácticas de los pueblos indígenas de tierras bajas, que a pesar de estar también conectados con los circuitos del mercado, mantienen aún núcleos propios de organización económica, cultural y territorial (10). Por su lado, los grandes potentados y empresarios en las tierras bajas, en el fondo no difieren de esta posición colonialista, ya que para ellos los indígenas no solo eran propiedad o mano de obra barata, cuando no algo mucho menos sustancial, sino que fueron estas élites, los que en 2008 organizaron grupos de ultra derecha que armados, dieron golpizas y ejercieron brutales torturas contra los dirigentes indígenas, evidenciando que su proyecto político gamonal se ha basado en la explotación de indígenas en condiciones de servidumbre, o semi esclavitud en sus haciendas, hasta estas fechas (11).
La desventaja de los pueblos indígenas es que están en minoridad de condiciones, son demográficamente más pequeños y sus organizaciones son más vulnerables ante el asedio de los núcleos oligárquicos de las regiones que ocupan. De un proceso que se llama así mismo “de cambio” y hasta “socialista”, se espera que por lo menos se pongan en la mesa de la discusión y del debate los elementos conservadores del discurso radical de algunas organizaciones de los pueblos indígenas de tierras altas -sobre todo los aliados al gobierno- y de los sectores urbanos de ciudades grandes e intermedias, que no pueden ser usados como argumentos justificadores para afirmar que la carretera “ha sido pedida por los propios compañeros” (12). Aunque eso fuera cierto es evidente que existen cuestionamientos que no pueden ser ignorados, y que no se puede partir ratificando los límites en el horizonte del estado y parte de la sociedad boliviana.

De nuevo con las venas abiertas

De manera similar a la metáfora de los “caballos de hierro” conquistando y “civilizando” el oeste norteamericano sobre los despojos de sus pueblos indígenas, ahora las carreteras son parte de un imaginario modernizador de cierto modelo económico, que también se piensa como civilizador de territorios que son vistos como “vacíos”, sin “utilidad económica”, como si los negocios, la tala o la siembra fueran las únicas formas de economía legítima, y las demás -como la caza, la pesca, la vida itinerante- no fueran sino resabios de formas económicas primitivas y vetustas.

Aunque tampoco se trata de mitificar a los pueblos indígenas de tierras bajas, y de pensarlos desde otra reducción de su historia como buenos cuidadores de la naturaleza, como si no estuvieran atravesados por las complejidades y contradicciones de su inserción y relacionamiento con el mundo del capital, está claro que no cuentan con el mismo poder ni las mismas condiciones para re-pensarse u oponerse a una propuesta que tiene más posibilidades de anclarse en los mitos modernizantes de nuestra sociedad, que en gran parte sueña con un despegue industrial “como el de Chile”, “como en China”, “como en Brasil”.

Es más fácil cuestionar a los compañeros indígenas diciéndoles que “no tienen propuesta”, como si aquellos que hablan desde la epistemología estatal la tuvieran, cuando en realidad están cómodamente instalados en el practicismo y pragmatismo de los poderosos, para los que la razón central es la razón de estado y el argumento central es el fatalismo económico, como si las leyes del mercado fueran leyes de la naturaleza, incambiables, incuestionables. Los pueblos indígenas y todos aquellos que se oponen a este tipo de medidas son los que tienen el verdadero reto de autoorganizarse para pensar en formas alternativas de economía e institucionalidad social, y no es sencilla su tarea, porque también se hallan en medio de la fascinación de la modernidad capitalista y las deslegitimaciones de la intelectualidad oficialista que los descalifica llamándolos anarquistas o trotskistas, como si estas no fueran fuerzas fundantes del socialismo y la emancipación.

Notas:

[1]   En la construcción de esta gran carretera, que por cierto también forma parte del IIRSA, (http://www.fobomade.org.bo/art-1166), el papel de los acuerdos con Brasil (y el desarrollo capitalista de éste país), es fundamental para comprender la postura del gobierno boliviano en torno a la carretera. El gobierno brasileño financiará con 332 millones de dólares la construcción de la carretera, así también dentro de negociaciones similares, se habla de la construcción de mega represas e hidroeléctricas en Cachuela Esperanza en el departamento del Beni y otras en la frontera binacional con Brasil, las cuales afectaran de gran manera la biodiversidad y el ecosistema de la amazonía (ver: http://plataformaenergetica.org/content/2781 y http://plataformaenergetica.org/content/2912) La carretera en cuestión, fue ya planificada por el gobierno desde el 2008:   “La Presidenta de la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC), Patricia Ballivián, suscribió en agosto del 2008 con el gerente de la empresa brasileña OAS Ltda., Geraldo Pereira, el documento de adjudicación de obra para la  construcción de la carretera Villa Tunari – San Ignacio de Moxos, bajo la modalidad “llave en mano””. http://levantate.over-blog.com/categorie-11334621.html

[2]   http://plataformaenergetica.org/obie/content/13411

[3]   Página Siete, 30 de junio de 2011. http://www.ftierra.org/ft/index.php?option=com_content&view=article&id=6572:rair&catid=98:noticias&Itemid=175

[4] http://www.bolpress.com/art.php?Cod=2010052606 , http://www.aininoticias.org/2011/06/cidob-anuncia-gran-marcha-en-rechazo-de-carretera-que-atraviesa-el-territorio-indigenas-tipnis/ y también la página de la Confederación Indígena del Oriente Boliviano (CIDOB), que apoya la movilización de su filial en el TIPNIS: http://www.cidob-bo.org/index.php?option=com_content&view=category&layout=blog&id=82&Itemid=2

[5]  “Alvaro García Linera: Bolivia está preparada para iniciar una era de grandes inversiones y dar el gran salto al desarrollo industrial”. 11 de Marzo de 2010, 12:17.  http://www.fmbolivia.com.bo/noticia24070-alvaro-garcia-linera-bolivia-esta-preparada-para-iniciar-una-era-de-grandes-inversiones-y-dar-el-gran-salto-al-desarrollo-industrial.html

[6]  La frase “modernizaciones empobrecedoras” la trabajaron Luis Tapia y Fabian Yaksic en su libro Bolivia: Modernizaciones Empobrecedoras. Desde su Fundación a la Desrevolución. Ed Muela del Diablo. La Paz. Bolivia. 1997.

[7]  Las organizaciones sindicales conocidas como “las trillizas” y por su apoyo a las políticas del gobierno de Morales: la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB), la Confederación Sindical de Comunidades Interculturales de Bolivia (CSCIB) y la Confederación Nacional de Mujeres Campesinas e Indigenas Originarias de Bolivia). Dentro de la CSUTCB están afiliadas las 6 federaciones cocaleras del trópico cochabambino.

[8]   Datos proporcionados por el ex Viceministro de Tierras Sergio Almaraz en una entrevista realizada el 14 de julio en el Canal 4, en el programa Cabildeo.

[9]   http://www.jornadanet.com/n.php?a=37786-1

[10]  Un análisis e investigación completas al respecto han sido realizadas por Chuck Sturtevant, quien ha presentado el video “Habilito: Deuda por vida”, donde muestra cómo colonos enriquecidos, aprovechan la mano de obra indígena. Los factores culturales y económicos, son un dispositivo de enfrentamiento entre dos lógicas diferentes, por supuesto, no todos los colonos llegan con esas perspectivas respecto a los pueblos indígenas, pero el desarrollo capitalista a expensas de dichos pueblos y los recursos naturales de la selva amazónica es un proceso innegable.

[11]  Cuando no hay un intento de cooptación de lo indígena en oriente, existe violencia abierta, por parte de las élites bolivianas contra los pueblos indígenas, o ambas al mismo tiempo. Las condiciones de semi esclavitud de los guaraníes en haciendas de terratenientes en el departamento de Santa Cruz salieron a luz, junto a las torturas ejercidas contra dirigentes de dicho pueblo indígena a principios de 2008 en la localidad de El Cuevo en Alto Parapetí (http://www.bolpress.com/art.php?Cod=2008041714 y http://www.agenciaenpie.org/index.php?option=com_content&task=view&id=292&Itemid=90)

[1]2  Vicepresidente boliviano contradice palabras de Evo Morales por construcción de carretera. 02 de Julio de 2011, 07:29. http://www.fmbolivia.com.bo/noticia56946-vicepresidente-boliviano-contradice-palabras-de-evo-morales-por-construccion-de-carretera.html

Patricia Chávez en colaboración con

Subversiones

Agencia Autónoma de Comunicación (AAC)

There are 2 comments

  1. ronald

    Espero que en Bolivia la reacción de las persnas conscientes sea de rechazp a esa barbarie que es el ecocidio que sepiensa hacer. Soy pesimista en ese sentido porque Brasil está metido hasta los tuétanos en Bolivia y según dijo alguien del foro, Brasil es quien manda en ee país. Pero al menos quedará desenmascarado totalmente el payaso ignorante ecocida de Evo Morales y no se tomará e cuenta cuando se la eche de defesor de la Madre Tierra. Es que todos los del ALBA son unos gigolos, vividores, traidores, cobardes y farsanes. La justicia llegará en su debido momento y la historia lo juzgará como debe ser.

  2. donovan

    Evo socaba los principios del estado plurinacional con la punta del icegerb de su gestión: Evo manda mas pa brasil, chile, venezuela y las transnacionales que para el pueblo boliviano

¿Qué opinas?