“¡Autonomía, Educación y Libertad!”

“El grito o consigna “autonomía, educación y libertad” tiene un peso específico desde varios puntos de vista: en una perspectiva histórica, señala un horizonte secular, una sociedad abierta, una organización laica de las relaciones sociopolíticas; en el contexto de los valores morales, se aparta de las formas confesionales de sujeción, vigilancia y cerrada formación “espiritual”, y se inscribe en un marco civilizado de republicanismo democrático; dentro de la cultura general, expresa un concentrado e intenso deseo de búsqueda de la verdad y de   defensa de la razón en contra de la fuerzas coercitivas y represivas del conservadurismo.”

 

“¿Parezco preso, no?”, comenta y ríe el Campos recargado en la puerta principal al interior de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México, plantel Cuautepec, en los primeros días de protesta en esa universidad[1]. También es poeta. Presenta y declama su poesía en ciertos eventos; así como muchos otros estudiantes de dicha universidad que estudian y trabajan. Esos que ni se titulan a tiempo, y se distraen al tomar materias fuera de sus carreras, esos que no deberían estar ahí. Esos, no tienen derecho a la educación pese a que se trate de un derecho humano e inamovible; son ellos los que tanto detesta la Dra. Ester Orozco, actual rectora de la UACM[2].

Lo anterior, aun cuando en dicha Universidad se inscriben aquellos que posiblemente ya tienen una familia, o cuya edad es mayor a la normal para cursar la educación superior; sin que ello contradiga la Ley de la misma[3]. En este proyecto, alternativo al Instituto Politécnico Nacional, a la UNAM y a la UAM –dentro de las universidades públicas más destacadas en la capital del país-, se incluye a quienes no tuvieron cabida en las anteriores y cada vez más porque ha sido una opción de calidad: profesores, carreras, alumnado, forma de evaluación, etcétera, de acuerdo con testimonios de los propios UACMitas[4] y de algunos padres de familia. Alrededor de 40 de ellos se incorporaron a la protesta por iniciativa propia y han apoyado a los estudiantes.

“La afirmación de la UACM es un ‘fracaso’ y un ‘fraude’ la sustentas en datos acerca del número de estudiantes titulados y el ritmo con el cual llevan sus estudios (el Coeficiente del Desempeño Académico, indicados inventado por alguno de tus colaboradores noveles). En los 50 años que tengo trabajando en tareas universitarias (docencia, investigación, planeación, legislación y administración) nunca tuve noticia de este indicador que –además- es engañoso, pues se refiere exclusivamente a la velocidad con la que los estudiantes realizan sus estudios y no al nivel académico logrado, a la solidez de su formación u otro elemento cualitativo, que constituyen parte importantísima del desempeño académico”, refiere Manuel Pérez Rocha en una carta a su sucesora Esther Orozco, a partir de las agresiones a la comunidad estudiantil de la UACM[5].

Educación en México y Derechos Humanos

Desde abril de 2006, existe la maestría en “Defensa y Promoción de los Derechos Humanos” en la Universidad, y se ha impulsado, previo a que terminara la rectoría de Manuel Pérez Rocha, el plan de estudios para una licenciatura en derecho enfocada a los derechos humanos: la primera en México que tiene esa perspectiva. Además de un doctorado con el mismo enfoque. Ambos proyectos han sido bloqueados por la Rectora, apunta el profesor Camilo Pérez Bustillo, quien labora allí desde que comenzó el posgrado.

Es un “contraste fuertísimo” entre Orozco y Pérez Rocha, ya que él fue muy solidario con ese proyecto concretamente. Fue muy abierto a diferencia de la arbitrariedad y parcialidad en torno a los intereses de la actual rectora y las ciencias afines a su especialidad. Ella es físico nuclear y ha desdeñado reiteradamente a las ciencias sociales, de acuerdo con el profesor. El problema no es ese, siempre hay parcialidad según intereses personales; sin embargo, como rector de una universidad donde se imparten carreras diversas, ella no puede favorecer a unas y rechazar otras en sus actividades administrativas, ni con el presupuesto que el Gobierno del Distrito Federal (GDF) destina a la Universidad.

Con base en la constitución, el artículo 3º establece, entre otras cosas, que “además de impartir la educación preescolar, primaria, secundaria y media superior, señaladas en el primer párrafo, el estado promoverá y atenderá todos los tipos y modalidades educativos –incluyendo la educación inicial y a la educación superior– necesarios para el desarrollo de la nación”[6], (en su reciente reforma, febrero, 2012). Por su parte, en la Declaración Universal de Derechos Humanos[7], de la Organización de las Naciones Unidas, en el artículo 26 también se afirma el derecho humano a la educación. Por tanto, la UACM cumple con ambos mandatos, a pesar del cupo limitado que aún debe resolverse en términos del sistema educativo mexicano, por no ir muy lejos.

Entonces, Camilo se cuestiona: la educación, ¿para quién? Aunque debiera ser para todo ser humano, en el contexto actual y con las deficiencias mencionadas de las instituciones existentes previas a la UACM, lo urgente es derogar su carácter elitista y expandir el acceso a los sectores más marginados, más explotados, de la sociedad. Justo es en los puntos geográficos de la ciudad donde se concentran más estos grupos marginados, donde se han instalado los planteles de la Universidad: Cuatepec en el extremo norte de la delegación Gustavo A. Madero; Casa Libertad (antes cárcel de mujeres) y San Lorenzo Tezonco, ambas en Iztapalapa, en la frontera con el Estado de México. Se entiende entonces como un proyecto popular.

Pugna entre dos modelos educativos

La idea no es subyugarse a quienes originaron la UACM, pues ésta se construye y encauza a través del estudiantado y los académicos. Sin descartar con ello a los trabajadores y trabajadoras, pues, además de su labor indispensable, han sido un elemento importante de crítica a la rectora; así como a lo largo del paro de 101 días –impulsado por los estudiantes, refrendado por académicos y administrativos, todos de la comunidad UACMita, y apoyado por homólogos externos- el cual culminó el pasado 7 de diciembre.

Otro elemento importante, dentro del conflicto que ocupa estas páginas, tiene que ver con el sistema para evaluar en dicha universidad, el cual se lleva a cabo mediante una certificación. Es un proceso colegiado de evaluación donde no sólo decide quien imparte la materia, sino que existen academias de las cuales por lo menos tres profesores conforman un comité de certificación que valoran todos los trabajos. Ello  puedo ser impugnado por el estudiante.

Aunado a esto, existe otro proceso relacionado con la denominada eficiencia terminal. Consiste en que puede prolongarse la certificación más allá del semestre; lo cual ha sido muy criticado por la rectora puesto que la mayoría no se titula. Pero esto no sólo sucede en la UACM, como para señalarla exclusivamente y descalificarla por ello, sino que en cualquier otra institución pública, como las ya mencionadas, también sucede.

En ese sentido, la cuestión no sólo radica en la cantidad de titulados, o en la calidad de cada uno de ellos –en el mejor de los casos- sino en por qué sucede esto. Habría que voltear a ver cuáles son las condiciones y posibilidades de cada estudiante, así como su disposición para el estudio. No para justificar o sentir compasión; en cambio, para que el sistema educativo sea pensado y diseñado de manera más integral.

1968-99->2012

Las movilizaciones estudiantiles no se han generado espontáneamente en la actualidad, mucho menos remiten sólo a la ciudad de México, pero en el presente texto se apunta a ella por el contexto inmediato del conflicto en la UACM. En los estados de la República, hay una larga historia de organización estudiantil; lo cual implicaría ser abordado en otro momento mediante un recorrido profundo, y con otro propósito.[8]

Asimismo, en la capital mexicana, las protestas del ’68; la huelga del ’99 en la UNAM contra su privatización, para mantener su gratuidad; por mencionar algunas, causan eco y revuelo en los movimientos emergentes en este año 2012: #YoSoy132 en el marco de las elecciones, por ejemplo, –y, por supuesto, en otros grupos que no han sido tan mediáticos y que reivindican dichos sucesos-.

El Campos parece preso dentro de la casa de estudios a la cual pertenece, no por las rejas que cuartean su cara, sino porque, de pronto, de una administración a otra, las promesas de un proyecto original incluyente se van diseminando…

Oídos sordos

Ahora bien, el 5 de octubre se instala una mesa de diálogo en Casa Lamm en un primer intento de solución del conflicto. Esto sucede a poco más de un mes del inicio del paro el 28 de agosto, y después de diversas confrontaciones entre el Consejo Estudiantil en Lucha y grupos relacionados con la rectora –incluso públicamente- entre ellos Jacobo Venegas (impuesto como consejero del Colegio de Ciencias y Humanidades plantel Cuautepec) y líder de taxistas de la zona con quienes han agredido a los paristas para expulsarlos del plantel[9].

Se convirtió en una riña entre la comunidad, e incluso hubo varias declaraciones por ambas partes, en el conflicto, que planteaban la injerencia de porros. Se conforma la RED (Red en Defensa de la Educación), por parte de quiénes están en contra del paro de labores en la Universidad, y comienzan a atacarse. Fueron esos actos violentos los que aumentaron la necesidad de diálogo y suscitaron la intervención de externos: subsecretario de gobierno capitalino, secretario de educación; Comisión de Derechos Humanos del DF; Servicios y Asesoría para la Paz, entre otros.

Posterior a ese primer diálogo, se acuerda retomar el lunes 8 de octubre y hacer una propuesta de solución, por parte de la comisión mixta. Para el 11 de octubre se plantea lo siguiente: Instalación inmediata del Tercer Consejo Universitario; restitución de las fórmulas ganadoras del Colegio de Humanidades y Ciencias Sociales, sector académico plantel Cuautepec; dejar sin efecto las impugnaciones de las fórmulas del Colegio de Humanidades y Ciencias Sociales, sector estudiantil, planteles San Lorenzo Tezonco y Cuautepec. Que el Tercer Consejo Universitario, una vez que se instale de manera legal, conforme un comité electoral que considere llevar a cabo una nueva elección en los casos del Colegio de Humanidades y Ciencias Sociales, sector estudiantil, planteles San Lorenzo Tezonco y Cuautepec; y que las fórmulas impugnadas del Colegio de Humanidades y Ciencias Sociales, sector estudiantil, planteles Centro Histórico y Del Valle, no son parte de esta recomendación por estar comprendidas en juicio de amparo.[10]

Todos firman los Acuerdos. La Comisión Tripartita: Consejo Estudiantil de Lucha, el Foro Académico y los Consejeros Universitarios en Defensa del Voto y la Legalidad, así como la representación de la rectoría. El siguiente paso es trabajar cada punto e instalar el Tercer Consejo Universitario de la manera que establece la recomendación. Esto no sucede.

Carlos Fazio, profesor en esa Universidad y en la UNAM, ha sido denostado por la falta de título profesional y por ello no ha pasado por el dictamen correspondiente como académico de la UACM, aunque ya imparte clases en la misma. Él participa como observador en el diálogo donde “la rectoría y grupos afines desconocen Acuerdos en Casa Lamm, se constituyen como Tercer Consejo Universitario espurio –por ser ilegal e ilegítimo y, según Fazio- han venido tomando resoluciones e incluso haciendo uso de los recursos, del presupuesto destinado a la Universidad, sin tener, según la comisión de expertos, representatividad suficiente para hacerlo. La propia rectora se maneja como que ella no es parte del problema, sino que ella se pone como una instancia al margen de esta conflictividad”.

Entonces, se conforma la comisión cuatripartita: CEL, Foro de Académicos, consejeros impugnados y Trabajadores en Lucha (TEL) y se convoca a una manifestación el 6 de noviembre, donde miles de personas participan y ya no sólo exigen la legalidad de la elección, sino la salida de Orozco; ella es quien ha provocado la fractura de la Universidad.

El 8 de noviembre se toman las oficinas administrativas de la UACM, o el edificio de rectoría; la respuesta inmediata de la administración va dirigida a los trabajadores al no pagarles la nómina, con el pretexto de esa toma no obstante la propuesta de los paristas de que pase un grupo de la administración por lo que sea necesario para hacer el pago. Se ejerce presión y hasta que interviene la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF), los pagos se realizan.

Se instala otra mesa de carácter operativo esta vez en la ALDF donde se reconocen la lista de los 49 consejeros titulares, 28 consejeros suplentes y la figura de Rectoría; la instalación del Tercer Consejo Universitario; la revocación de un primer conjunto de decisiones tomadas a partir del 22 de agosto por consejeros universitarios, así como la conformación de una comisión del Tercer Consejo Universitario, una vez instalado legalmente, encargada del estudio, el análisis y la resolución del conjunto restante.[11]

El 29 de noviembre comienza la primera sesión del Tercer Consejo Universitario legal y legítimo, de acuerdo con lo que se firma en la ALDF por todas las partes, incluyendo la rectoría. Sin embargo, un consejero afín a la rectora, Carlos Eduardo Arriaga, interrumpe la sesión al querer que se impongan dos consejeros que no se encuentran en la lista firmada. Sólo hasta ese momento la rectora comienza a poner atención en lo que se celebraba en el Museo de la Ciudad de México, antes se encontraba hojeando una revista. Se rompe la sesión entre fotos y empujones, y se pospone para el día siguiente.

En una sesión extraordinaria, una semana después, se acuerda la entrega de planteles por parte del CEL para la tarde del viernes 7 de diciembre y con la intención de que se reponga el semestre del 10 de diciembre al 22 de febrero de 2013. La entrega sucede. Pero el inicio de clases se ve truncado por las áreas administrativas de la UACM que quieren inspeccionar cada plantel antes de reactivar la vida académica. Sólo el plantel Del Valle comienza ese día. Hasta el miércoles 12 de diciembre Casa Libertad y San Lorenzo Tezonco reanudan actividades, mientras Cuautepec y Centro Histórico esperan el servicio de energía eléctrica y agua.

El Tercer Consejo sigue dividido. Depende de ellos, así como de la comunidad universitaria, tomar las riendas, asumir su labor, reivindicar la autonomía de la Universidad. La Rectora no se ha sumado al trabajo en conjunto a pesar de haber firmado en la Asamblea Legislativa del DF. Y, dado que las oficinas administrativas permanecen tomadas, se ha emitido un comunicado de la Tesorería (disponible en: http://www.uacm.edu.mx/Portals/0/avisosyconvoca/AvisoAguinaldo121212.pdf); en el cual se solicita a quienes están allí, que las entreguen para poder realizar el pago de aguinaldo a los trabajadores. Aún cuando los paristas no se han negado a que la tesorera acceda a las mismas –según un comunicado del Consejo estudiantil de Lucha-.

Así lo expresa el Consejo antecesor en un comunicado hace más de un año “la UACM tiene enormes retos y el principal es consolidar su organización interna, el autogobierno que garantice el cumplimiento efectivo de sus funciones sustantivas de docencia, investigación y difusión de cultura. Y esto es responsabilidad de su comunidad universitaria.” Ver: http://www.jornada.unam.mx/20 11/04/12/capital/035n4cap

 

Por Xilonen Pérez

 



[1] El 10 de agosto se llevan a cabo elecciones para el Consejo Universitario, máximo órgano de gobierno de la UACM, en cuyo proceso se presentan diversas irregularidades, además de que se impugnan y descartan a nueve consejeros electos, críticos a la rectoría, y se instalan los grupos afines a la rectora de manera ilegal. Estudiantes inconformes exigen la legalidad al tomar los cinco planteles de la Universidad. Una descripción más detallada del proceso disponible en: http://www.agenciasubversiones.org/?p=5016

[2] Alejandro Cruz y Bertha Teresa Ramírez. La Jornada. “Dichos de Orozco causan “daño moral” a egresados”. Abril, 2011. Disponible en: http://www.jornada.unam.mx/2011/04/14/capital/042n2cap

[4] Término acuñado para referir a la comunidad estudiantil de la UACM

[5] De la Redacción, La Jornada. “Irreparable, el daño que se hace al acusar sin fundamento a maestros y alumnos: Pérez Rocha”. Abril, 2011. Disponible en: http://www.jornada.unam.mx/2011/04/10/politica/003n1pol

[8] José Aureliano Buendía. Agencia Autónoma de Comunicación SubVersiones. “Ayotzinapa, una deuda más con la justicia”. Marzo, 2012. Disponible en: http://www.agenciasubversiones.org/?p=2520. Es precisa la referencia también porque  el 12 de diciembre pasado se cumple un año de la represión y el asesinato a dos estudiantes de la Escuela Normal Rural “Raúl Isidro Burgos” en Ayotzinapa, Guerrrero.

[9] Bertha Teresa Ramírez. La Jornada. “Irrumpen taxistas piratas en plantel de UACM”. Septiembre, 2012. Disponible en: http://www.jornada.unam.mx/2012/09/10/capital/044n1cap

[10] Ivonne Cedillo. “Se emite la primera recomendación para solucionar conflicto en la UACM”. Octubre, 2012. Disponible en: http://www.somoselmedio.org/?p=3630

[11] Ivonne Cedillo. “Comisión cuatripartita de la UACM entrega precisiones a la ALDF”. Noviembre, 2012. Disponible en: http://www.somoselmedio.org/?p=4478

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