Estado de México, entre el despojo y la corrupción I

En esta nueva serie de reportajes nos adentraremos en el Estado de México, donde la corrupción y el despojo, se han convertido no solo en una práctica cotidiana por parte de autoridades y empresarios, sino en un síntoma del régimen oligárquico que se mantiene en el poder. A través de testimonios e investigación documental, revisaremos casos que nos muestran la complicidad de gobiernos, funcionarios públicos, empresarios, medios de comunicación, dependencias gubernamentales y jueces, todos entrelazados en redes de corrupción que afectan a los pueblos indígenas.

En contra de estos pueblos se ejercen una serie de políticas represivas, incluso con tácticas de contrainsurgencia para someterlos a la voluntad de los gobiernos en turno. En el Estado de México los intereses empresariales son impuestos “a toda costa” y, para lograrlo, funcionarios públicos de alto nivel junto con medios de comunicación masiva, están a su servicio.

El Estado de México es uno de los estados del país donde nunca ha habido alternancia. Desde 1925 ha sido gobernado por el PNR y, luego, por el PRI. Además, es reconocido como uno de los estados con mayor índice de corrupción del país. De acuerdo con datos del INEGI, a través de la Encuesta Nacional de Calidad Regulatoria e Impacto Gubernamental en Empresas (ENCRIGE), entregado el 22 de Marzo del 2018, el Estado de México ocupa uno de los más altos lugares en cuanto a víctimas de actos de corrupción a nivel nacional.

 

Caso: San Pedro Tlanixco, dignidad entre el despojo y la represión.

San Pedro Tlanixco es una comunidad indígena nahua que se ubica a las faldas del Nevado de Toluca. Su origen prehispánico se remonta al señorío Tepaneca; después conquistado por el señorío de Tacuba (Tlacopan).  En 1934 por decreto presidencial y, a cambio de adherirse al régimen de propiedad ejidal, la comunidad de San Pedro Tlanixco obtuvo 531 hectáreas adicionales a las 2,400 que ya poseían.

A pesar de que en diversos medios de comunicación se trata el tema como un conflicto entre comunidades, los integrantes del Movimiento por la libertad de los defensores del agua y la vida en San Pedro Tlanixco, aseguran que no es así. La comunidad de San Pedro Tlanixco colinda al poniente y al sur con el municipio de Villa Guerrero, y el conflicto por el agua ­-aclaran- es con las empresas florícolas que operan en ese municipio y que necesitan toda el agua posible para mantener e incrementar el multimillonario negocio.

Para 2013 se estimaban en 4 mil 500 millones de pesos y 300 millones de dólares la venta y exportación de flores a diversos países, especialmente a Estados Unidos y Canadá. Esta es la derrama anual por la actividad de empresas florícolas tan solo en el municipio de Villa Guerrero, vecino de Tlanixco. La producción y exportación de flor en este municipio es una de las más lucrativas de todo el país.

Actualmente se encuentran presos en el penal de Santiaguito Almoloya de Juárez seis indígenas nahua de San Pedro Tlanixco: Teófilo Pérez González, Pedro Sánchez Berriozábal, Rómulo Arias Mireles, sentenciados a mas de 50 años de prisión el 13 de junio del 2006 y Marco Antonio Pérez González, Lorenzo Sánchez Be­rriozábal y Dominga González Martínez, igualmente sentenciados con condenas de más de 50 años de prisión el pasado el 27 de noviembre del 2017. Es decir, que los primeros tres indígenas esperaron tres años su proceso de sentencia y los otros tres han estado encarcelados sin sentencia durante largos 11 años.

La sentencia misma y los plazos del proceso no solo fueron exagerados; el juicio está lleno de irregularidades, lo que sumerge al Poder Judicial del Estado de México (PJEM), en otro escándalo más. También la Conagua tendría que explicar cómo es posible que entregue concesiones de los mismos manantiales a dos partes distintas y bajo qué criterios entregó una concesión a San Pedro Tlanixco y posteriormente inicia un juicio de nulidad. La PGR no se queda atrás, llegando incluso a darle validez jurídica a la demanda que señala a toda la población como “PRESUNTO: POBLADO TERRORISTA” lo cual consta en el oficio PGR/TOL/V/017/2002. El papel de la prensa en el caso Tlanixco, como en muchos otros de casos de despojo y corrupción en la entidad, jugó del lado de los altos intereses políticos y empresariales. En especial El Sol de Toluca, propiedad en ese entonces de la OEM del empresario Mario Vázquez Raña, hombre cercano al poder y en especial a Enrique Peña Nieto.

El despojo del agua.  

El ejidatario de San Pedro Tlanixco agradece a los presentes y complementa el testimonio de Doña Yolanda, esposa de Lorenzo Sánchez Berriozábal, quien nos acaba de narrar lo que significan para ella y su familia los 14 años de prisión y ahora una sentencia por más de 50 años para su esposo. En los ojos del ejidatario nahua se entremezclan la rabia, la dignidad, el pasado y el sabor de la injusticia. Comienza agradeciendo la presencia en el foro y en seguida procede pausadamente a platicarnos con la voz entrecortada:

El problema se detona cuando en 1988 a 1989 hay una baja en la afluencia del sistema de agua de la comunidad y nos vemos en la necesidad de hacer uso del rio grande (Texcaltenco) y el pueblo de San Pedro Tlanixco comienza a realizar una toma formal de agua.

Se da la inconformidad de Alejandro Isaak Basso representante de USUARIOS DEL RIO TEXCALTENCO UNIDOS, A. C. Él ingresa un escrito a la Comisión de Aguas del Estado de México y a la Comisión Nacional del Agua, entonces el gobierno del Estado de México como siempre defendiendo los intereses de las empresas, cita a las autoridades de la comunidad de Tlanixco y les dice que no se puede tomar de esa agua porque está concesionada.

Es ahí donde inicia el conflicto porque nos preguntamos ¿cómo no la podemos utilizar si está dentro de nuestro polígono [ejidal]? Pensamos en esa frase que dice; el que es primero en tiempo es primero en derecho. Además no era un capricho, necesitábamos tomar el agua y a partir de ahí se da una movilización, se llegan a varios acuerdos, a Tlanixco se le construye un pozo y se hace un acuerdo en el que los únicos beneficiados eran los empresarios florícolas y a la comunidad de Tlanixco se le prohíbe hacer cualquier derivación, pero no solo del rio, sino de todos los afluentes que nacen del rio, ósea todos los charquitos que bajaran al rio, no los podíamos tomar y en caso de realizar alguna derivación según este acuerdo el municipio se obligaba a pagar millones de pesos por litros por segundo.

Para lograr este acuerdo que era muy injusto sucedieron varias cosas, en principio el gobierno del Estado de México se lleva a las autoridades a firmar el acuerdo al palacio de gobierno, y además interviene la Liga de Comunidades Agrarias que es parte de la CNC, entonces ahí hubo un engaño, ya que interviene esta parte oficial. Sabemos bien que estas organizaciones no defienden los intereses de los campesinos, son las organizaciones que llevan a los campesinos a la parte oficial, porque trabajan con el gobierno.

La otra cuestión es por qué el municipio se obligaba a pagar, en caso de que nosotros realizáramos alguna derivación del rio, cuando nuestro mismo municipio tendría que haber defendido los intereses de nuestra comunidad. Ahí se ve claro que le estaban favoreciendo a los empresarios.

Ya para 1994 la Comisión Nacional del Agua envía un escrito en el que dice que no tenía ninguna autoridad para interponerse para que Tlanixco utilizara el agua. Entonces vimos que, por una parte, nos daba la razón la CONAGUA, al decir que no podía interponerse. Y algo pasó por ahí con ese documento, porque en la comunidad nos enteramos de que existía hasta 1997, y es ahí cuando el comité de agua de Tlanixco retoma el tema y comienza a trabajar para ver qué vamos a hacer, porque incluso entre autoridades había contradicción. Y se da el proceso de reorganización de la comunidad para que se pudiera defender esa situación, y ya en 1999 el comité empieza a hacer gestión para la concesión de nuestros manantiales, para que también tuviéramos un documento legal, porque lo legítimo estaba claro, porque nace en nuestro polígono y teníamos un uso y posesión desde nuestros antepasados, pero en la parte legal nos habían dado muchas largas.

Entonces, en el año 2000 Conagua nos otorga un título oficial de concesión de nuestras aguas y de algunos manantiales. Se le informa esto a la comunidad y comenzamos a realizar trabajos de mantenimiento con recursos económicos, y faenas de la propia comunidad organizada, donde participaban las familias, jóvenes, hubo mucha participación de la gente.

En Mayo del 2001 la misma Comisión Nacional del Agua envía un oficio al Comité de Agua Potable de Tlanixco, en el cual notificaba un proceso de nulidad de nuestro título de concesión. O sea poco nos duró el gusto, porque la Conagua argumentaba que había algunas situaciones no muy claras según ellos. Entonces la gente se inconforma, se hace presión y en una asamblea de la comunidad se decide bloquear la autopista Tenango – Ixtapan de la Sal y entonces la comunidad participa ampliamente en el bloqueo, y se integran el Comité del Agua Potable de Tlanixco, el Comisariado Ejidal, la Comisión para la de Defensa del Agua que se había conformado.

Con ese bloqueo, que duró tres días, logramos abrir el espacio para el diálogo en el palacio municipal de Tenango del Valle, y ahí se trasladan el Comité del Agua Potable, la Delegación, el Comisariado Ejidal, la Comisión para la de Defensa del Agua. Y se logra que se respete el título de concesión que ya se había logrado y que además se iban a revisar los casos de todos los demás manantiales que estaban en el polígono de la comunidad. Y lo más importante es que nos dimos cuenta que la famosa unión de empresarios USUARIOS DEL RIO TEXCALTENCO UNIDOS, A. C. no tenía título de concesión, que se los habían dado hasta el año 2000, ósea al mismo tiempo que a nosotros.

Ahí nos dimos cuenta que el gobierno del Estado de México y del Ayuntamiento de Tenango habían dado todo su apoyo desde 1988 a estos empresarios y no tenían título de concesión, simplemente existía una complicidad, porque no estaban actuando bajo ninguna circunstancia legal. Pero después de esta movilización y de que logramos que se respetara nuestra concesión del agua, empieza la represión, a través de  demandas al compañero Pedro Sánchez Berriozábal, al compañero Rey, y se llega incluso al juzgado de Tenango, y ya con los abogados que nos venían acompañando en este proceso logramos sortear estas demandas y la comunidad apoyando. Como veían que no lograban hacernos daño, incrementaron el nivel de represión.

Así que nos meten una demanda por Terrorismo, en la PGR delegación Toluca. Así dice la demanda, San Pedro Tlanixco, comunidad Terrorista. Y es así como nos vimos obligados a asistir todas las autoridades comunitarias que ya mencioné y que estaban involucradas en esta defensa del agua. Y que ahora enfrentábamos esta situación por Terrorismo, y con los abogados seguimos llevando estas demandas y nos dimos cuenta que seguía siendo este personaje. Él mismo continuaba buscando una y otra vez, la forma de presionar a través del gobierno para que nos quitaran la concesión del agua.

En el mes de enero del año 2003 realizamos la primer reunión del Congreso Nacional Indígena en la comunidad, y con mucha participación de la comunidad, y parece que no le gusto al gobierno, ni a estos empresarios, porque es en Abril del 2003 cuando sube este personaje nuevamente el señor Alejandro Isaak Basso representante de USUARIOS DEL RIO TEXCALTENCO UNIDOS, A. C. Y sube con representantes de las comunidades del municipio de Villa Guerrero, según él para legitimarse, pero nosotros analizamos que en realizad era para iniciar un conflicto que no teníamos con las comunidades. Y es en ese momento es cuando de forma accidental, este señor pierde la vida, y a partir de ahí se desata una represión que nunca habíamos imaginado para nuestra comunidad.

Al día siguiente, el 1 de Abril del 2003 van inmediatamente por el compañero Pedro Sánchez Berriozábal sin orden de aprensión, van por Rey Pérez González sin orden de aprensión, también inicia el linchamiento mediático que se da hacia la comunidad, constantemente salen periodicazos que hablan mal en contra de la comunidad, para deslegitimar nuestro movimiento e incluso para señalar a compañeros que ni siquiera estuvieron ese día en la comunidad. Así se dan las detenciones y es hasta Julio del 2003 que ya salen las ordenes de aprensión y en ese momento detienen al compañero Teófilo Pérez González y a partir de ahí se vienen los momentos más duros para nuestra comunidad.

Nuestros compañeros están acusados de homicidio calificado y privación ilegal de la libertad, el compañero Rómulo Arias Míreles sentenciado a 54 años fue integrante de la Comisión para la de Defensa del Agua, el compañero Pedro Sánchez Berriozábal del Comité del Agua Potable fue sentenciado a 52 años, al compañero Teófilo Pérez González 50 años de prisión por el mismo delito, los otros compañeros que detuvieron posteriormente Lorenzo Sánchez Berriozábal, Marco Antonio Pérez González, ellos también eran parte de la Comisión para la de Defensa del Agua Dominga González Martínez, ella fue quien encabezó como ejidataria el amparo que se integró.

¿Por qué casualmente a todos los compañeros que fueron los más visibles en el movimiento, es a los que les llega orden de aprensión?

Nos damos cuenta que es una forma de castigar a quienes se atreven a levantar la voz, y a exigir sus derechos y a cuidar sus recursos. Al principio, por toda la situación que se dio de represión pues no lo vimos así de esa manera, pero posteriormente lo hemos analizado y nos damos cuenta que eso fue.

El proceso para reorganizar a la comunidad, fue muy difícil y tuvimos que entrarle de muchas formas, porque nos dimos cuenta que lo que había pasado en 1988 fue un total engaño para la comunidad, y un despojo. Yo no estuve ese día en la comunidad y lo pude demostrar con documentos por eso estoy el día de hoy denunciando las irregularidades y exigiendo la libertad de mis compañeros. Sin embargo había señalamientos de que sí estaba y es donde vemos las mentiras que hay en el proceso jurídico, y esas mentiras mantienen presos por tantos años a nuestros compañeros, tan solo porque ellos no pudieron documentar que no estuvieron presentes, por que estuvieron en la milpa, ¿y en la milpa quién va atestiguar?

Hemos aprendido de los compañeros del CNI que no nos vamos a rendir. Vamos a seguir luchando por la libertad de nuestros compañeros, no nos vamos a vender, si no lo hicimos en aquellos tiempos, menos ahora. Y estamos participando como movimiento en el Congreso Nacional Indígena, tenemos delegados electos en el Concejo Indígena de Gobierno y seguimos caminando por ahí.

¿Qué opinas?