¡Tepoz sigue resistiendo!

Este fotoreportaje es parte del proyecto de educación popular «Talleres de comunicación comunitaria y defensa del territorio 2014», impulsado por Telar de Raíces y realizado en conjunto con medios libres, organizaciones en defensa de los derechos humanos, y muchas compañeras y compañeros de diferentes resistencias en el estado de Morelos, que han decidido ejercer su derecho a la información y recuperar el poder de la comunicación desde y para las comunidades. Estamos honrados de haber sido parte del proceso y, como siempre, resta mucho que aprender y construir juntxs.

«Boletín de prensa (05/04/15) con actualización del caso: «Es oficial: desde diciembre le cancelaron el contrato a Tradeco»

Boletín de prensa (13/03/15) con actualización del caso y denuncia por criminalización

Tepoztlán es un pueblo localizado en el estado de Morelos, a una hora de la ciudad de México. Conocido por sus bellezas naturales y arqueológicas es un atractivo turístico nacional e internacional. En medio de sus montañas resguarda flora y fauna únicas en su tipo, por ello ha sido legalmente reconocido por un decreto presidencial que determina como terrenos comunales al municipio (de septiembre de 1929) y el decreto Parque Nacional «El Tepozteco» (del 22 de enero de 1937). Además, es parte del Corredor Biológico Ajusco Chichinautzin desde el 30 noviembre de 1988 y del programa de ordenamiento ecológico territorial desde el 21 de octubre 2009.

Tepoztlán es considerado pueblo indígena porque conserva conocimientos ancestrales, que aplica en la vida cotidiana; como la medicina tradicional, gastronomía, organización comunitaria, ciclos agrícolas, fiestas patronales, entre otras. Constantemente se ha visto amenazado por megaproyectos de inversionistas nacionales y extranjeros que pretenden explotar sus recursos naturales y humanos. Generación tras generación el pueblo ha librado diversas batallas; como el teleférico en 1979, el periférico en 1986, un tren escénico 1990, el club de golf en 1994 y, a partir del 2011, la ampliación de una autopista privada.

Los habitantes consideran que estos megaproyectos son en realidad destrucción, explotación y empobrecimiento que las empresas y los gobiernos han presentado bajo la máscara de desarrollo y progreso. En cada lucha, la población va innovando nuevas formas de organización para hacer frente a los megaproyectos. En la resistencia contra la ampliación de la autopista, distintos sectores de la comunidad –como núcleos agrarios, amas de casa, maestros, niños y los jóvenes– representados por el Frente Juvenil en Defensa de Tepoztlán, han realizado murales ilustrativos, asambleas públicas, tareas de observación, rescate de la memoria histórica y enlaces con otros movimientos sociales que tienen las mismas problemáticas.

Ademas de la participación social, los comuneros han recurrido a las instancias legales para evitar el proyecto de la ampliación de la carretera La Pera-Cuautla, impulsada por los tres niveles de gobierno y la empresa TRADECO. Estos recursos permitieron difundir la problemática y obtener un amparo definitivo para hacer que la constructora respetara la ley y suspendiera las actividades; sin embargo, ésta continuó con los trabajos con el resguardo de polícia estatal y federal. Ante esta situación la comunidad decidió establecer el campamento «El Caudillo del Sur», para detener el avance ilegal de la construcción sobre las tierras comunales. El 23 de julio del 2013 policías y trabajadores de TRADECO irrumpieron en el lugar para desalojar a las personas que impedían el avance de las máquinas.

Los tepoztecos que en ese momento se oponían a la ampliación de la carretera argumentaban que existía la posibilidad de encontrar restos arqueológicos, que serían destruidos por el proyecto carretero. Con el desalojo del campamento, las máquinas continuaron con la destrucción de la vegetación, pero al llegar al pie del cerro conocido como Yohualtepetl, se confirmó que bajo la fronda se ocultaba uno de los tesoros de la región: la zona arqueológica Tlaxomolco. Un factor importante para la suspención total de la ampliación de la carretera es el descubrimiento de un gran horno de cal y los basamentos de una zona habitacional. Sin embargo, la dinámica empresarial potenciada por el gobierno estatal es constante. La amenaza por aniquilar el legado historico y cultural de Tepoztlán sigue latente… y la lucha también.

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