Claridad de los truenos de mayo

Ahora es la poesía la que inunda estas imágenes: Ni en tus ojos en que he creído verlo, ni en tus manos que me lo dicen sobre mi rostro cualquier tarde, o una de estas mañanas que son para siempre nuestras. Ni siquiera en tus brazos de los que no puedo huir, cuando con un gesto me lo impiden sin la menor fuerza. Ni una palabra tuya consigue develarlo… no te creo, me digo, te lo digo… las otras tardes no me encuentro conmigo, nuestro desencuentro se me pone enfrente, tangible e inaprensible, sin tregua de pensamientos y razones llenas de palabras, también como una muralla, impenetrable, absolutamente insoportable…

Fotografías: Heriberto Paredes Coronel

 

 

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