Todo o nada, Monsanto a la chingada

El 17 de septiembre de 2013, gracias a la presión social y a la demanda colectiva interpuesta el 5 de julio de ese año por diversos grupos de la sociedad civil, se dictó una medida cautelar que suspendió todos los permisos para la liberación o siembra de maíces transgénicos en México. Dos tribunales federales –el Quinto Tribunal Colegiado en materia Civil del Primer Circuito, encabezado por el magistrado Walter Arellano Hobelsberguer, y el Segundo Tribunal Unitario en materias Civil y Administrativa del Primer Circuito, conducido por el magistrado Jaime Manuel Marroquín Zaleta– resolvieron que la posibilidad de violentar el derecho humano a la diversidad biológica de los maíces nativos, es razón legal suficiente para mantener detenida la siembra de transgénicos durante trámites del juicio colectivo.

La respuesta de las empresas transnacionales fue inmediata y con el apoyo del gobierno federal, a través de la Sagarpa y la Semarnat, interpusieron decenas de impugnaciones.

A pesar de sus arrebatos, la defensa de los maíces nativos y silvestres sigue en pie de lucha. Ayer mismo se llevó a cabo una reunión pública convocada por el Capítulo México del Tribunal Permanente de los Pueblos (TPP) y por las organizaciones que presentaron la demanda contra el maíz transgénico. El evento se celebró en el centro de derechos humanos Agustín Pro Juárez, en medio de un ambiente de júbilo, pues la contra-demanda realizada por Monsanto hacia el magistrado Marroquí (acusado de parcialidad y falta de ética) no procedió y, apenas la semana pasada, otro magistrado rechazó una impugnación que la transnacional Syngenta había levantado contra la medida cautelar.

Se han ganado varias batallas contra los promotores del desierto, de la concentración tecnológica y del capital, pero no la guerra. Por segunda temporada de lluvias consecutiva, Monsanto y otras empresas que lucran con el germoplasma desarrollado desde hace miles de años por los pueblos mesoamericanos, no van a poder sembrar sus semillas de muerte (o por lo menos no deberían hacerlo legalmente). La responsabilidad que pesa sobre los abogados que defienden al maíz es enorme y necesitarán todo el apoyo de la sociedad, además de los argumentos de razón de los cuales ya disponen.

Boletín de prensa

El 17 de septiembre de 2014, se llevó a cabo una reunión pública convocada por el Capítulo México del Tribunal Permanente de los Pueblos (TPP) y por la Colectividad que presentó una demanda colectiva contra el maíz transgénico el 5 de julio de 2013. El evento se celebró en el centro de derechos humanos Agustín Pro Juárez, en la Ciudad de México.

Carla Loyo, abogada acompañante de los procesos del TPP explicó ante los Garantes del Tribunal, Magdalena Gómez y Jorge Fernández, la importancia del proceso generado con la presencia de este Tribunal internacional en el país, en particular la Audiencia Violencia contra el maíz, la soberanía alimentaria y la autonomía de los pueblos, y en este día la ampliación el expediente Simulación de la protección de la diversidad del maíz en México, presentado por el Grupo de Estudios Ambientales en preaudiencias y audiencia final de ese eje del TPP, en 2013.

Catherine Marielle, del Grupo de Estudios Ambientales y partícipe de la Colectividad demandante, explicó: «Ahora tenemos elementos adicionales suficientes para demostrar que el Estado mexicano ha incurrido en un flagrante desvío de poder al litigar en favor de los intereses privados de las corporaciones transnacionales por encima del bien común, del interés colectivo de los pueblos y del deber de protección de la biodiversidad del maíz en su centro de origen y diversificación continua, conforme a sus obligaciones nacionales e internacionales.»

René Sánchez Galindo, de Colectivas AC y representante legal de la Colectividad, recordó las características y el objetivo jurídico de la demanda en contra de la Sagarpa y la Semarnat, en su calidad de autoridades responsables de otorgar los permisos de siembra de OGM y de emitir los dictámenes –favorables o negativos– sobre las solicitudes de siembra experimental, piloto o comercial de OGM, respectivamente; y de Monsanto, PHI México (filial de Pioneer-Dupont), Dow AgroSciences y Syngenta, en su carácter de solicitantes de permisos.

«Gracias a la medida cautelar dictada por el juez el 17 de septiembre de 2013 todos los permisos para la liberación o siembra de maíces transgénicos en todo el país se encuentran suspendidos por mandato judicial. Se trata de una medida sin precedente en el país que sigue surtiendo efectos» —afirmó.

Sin embargo, las instancias de gobierno y las empresas mencionadas han promovido un total de 73 impugnaciones en contra de la Demanda y la Medida Precautoria; entre recursos de apelación, revisión, revocación, recusasión y amparos.

El Quinto Tribunal Colegiado en materia civil del Primer Circuito, que resolvió una de las múltiples impugnaciones, sentenció que «el derecho al medio ambiente sano es el derecho presente de las generaciones futuras». Así quedó claro que nuestra Acción Colectiva busca proteger no sólo el derecho de los mexicanos actuales, sino el de los futuros, aclaró Sánchez Galindo.

A su vez, Don Miguel Concha, director del centro de derechos humanos Fray Francisco de Vitoria y partícipe de la Colectividad, solicitó la intervención del TPP para recomendarle al Estado Mexicano que «decrete que todo el territorio nacional es Centro de Origen y Diversidad y en consecuencia establezca un régimen efectivo de protección especial del maíz y se establezca una prohibición permanente de siembra del maíz transgénico.»

El Dr. Antonio Turrent, presidente de la Unión de Científicos Comprometidos con la Sociedad y parte de la Colectividad, resaltó que México puede recobrar su soberanía alimentaria sin maíz transgénico y con base en la agricultura campesina.

Finalmente, Adelita San Vicente, directora de Semillas de Vida y representante común de la Colectividad señaló que hoy es un momento histórico pues nos acercamos diferentes colectividades que luchan por un fin común: mantener a México libre de transgénicos y preservar la agricultura campesina que es amenazada por esta tecnología.  «La suspensión de permisos para siembra de maíz transgénico, junto a los de soya transgénica, es un triunfo de las y los campesinos que unidos a la sociedad organizada, han luchado por preservar los territorios libres de las amenazas que pretenden excluirlos y despojarlos, y que nos siguen alimentando de manera sana a lo largo de los siglos.»

There are 4 comments

  1. Wenceslao López Paino

    Felicidades a los mexicanos con coraje y espíritu de lucha por defender lo nuestro, principal razón de nuestra existencia. No es posible que las instituciones gubernamentales al servicio del pueblo estén contra de él al cumplir ordenamientos de intereses de los
    extranjeros. Un fuerte abrazo para todos ustedes.

  2. zaira

    Gracias por estar al pie del cañon, no sabia nada de todo esto que esta pasando con el maíz trasngenico y me gustaria saber de que manera puedo apoyar a la causa.
    muchas felicidades.

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