¡Sí hay presos políticos en México!

En el año 2004 varios colectivos y organizaciones reunidas en la Primera Conferencia Internacional de presas y presos políticos en Donostia, Euskal Herria (San Sebastián, País Vasco), decidieron declarar el 17 de abril, como una jornada internacional de solidaridad con presas y presos políticos del mundo. Es así que en esta fecha retumban las voces de aquellos a quienes se les ha querido callar con el aislamiento, con los procesos de despersonalización y con la muerte lenta administrada por medio de la tortura.

En diferentes rincones del mundo se hace eco de las voces que exigen la libertad de todos los presos políticos, desde los presos vascos, kurdos, tamules, palestinos, saharaouis, corsos, irlandeses, mapuches, los presos adherentes a la Sexta Declaración de la Selva Lacandona del Ejercito Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) y los anarquistas recientemente detenidos en México.

En 2008, el extinto Juan Camilo Mouriño, quien fuera titular de la Secretaría de Gobernación durante el mandato de Felipe Calderón, afirmó que en México no había presos políticos, sino solamente algunos detenidos por delitos comunes. Ese mismo año, Eugenia Gutiérrez, junto con Gloria Arenas, quien estaba presa por haber pertenecido al Ejercito Revolucionario del Pueblo Insurgente (ERPI), presentaron a la Otra Campaña del EZLN, un censo con más de 3,364 presos vinculados con algún proceso político en México.

En el mismo 2008, en Oaxaca, el indígena zapoteco Álvaro Sebastián Ramírez, cumplía mas de 12 años en prisión, acusado de pertenecer a un grupo beligerante que atacó instalaciones de la policía y la marina en 1996. Desde entonces, Sebastián Ramírez ha sido trasladado en más de una ocasión a penales de mediana y máxima seguridad.

Son ya casi 18 años los que este preso político ha sobrevivido en la cárcel, en la distancia que lo separa de su familia, en el silencio de las letras que se resisten a no morir y que se aferran con gritos de libertad en cada carta que redacta. Un preso a quien a pesar de que se le ha vinculado más de una vez con un grupo guerrillero, ha sido acusado de asesinato y condenado como a un delincuente común y no como a un rebelde, como deberían de haberlo hecho, pues la rebelión es un derecho que tienen los mexicanos.

Jacobo Silva Nogales, ex miembro del ERPI, estuvo 10 años preso acusado de rebelión. Actualmente ha sido uno de los asesores para la libertad de Sebastián Ramírez y sostiene que no se le está juzgando correctamente, pues deberían aplicarle los artículos 132 y 133 del Código Penal Federal, referidos al contexto de rebelión, el cual dice textualmente:

Se aplicarán al que residiendo en territorio ocupado por el Gobierno Federal, y sin mediar coacción física o moral, proporcione a los rebeldes, armas, municiones, dinero, víveres…Si residiere en territorio ocupado por los rebeldes, la prisión será de seis meses a cinco años.

Fotografía: Santiago Navarro F.

Fotografía: Santiago Navarro F.

“A Sebastián lo acusan de haber ayudado con armas y con dinero a los rebeldes, si no quieren acusarlo del delito de rebelión, entonces tienen que decir que no ayudó a los rebeldes con armas ni con nada, pues es una contradicción jurídica” sostiene Silva Nogales, quien al mismo tiempo afirma que con este caso, como con el de muchos otros, hay consigna del Estado para no dejarlos en libertad.

Una de las herramientas jurídicas que le quedaban a Sebastián Ramírez, era que la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) pudiera atraer su caso, pero en días recientes le avisaron vía correo electrónico que “no fue posible accesar al caso de Álvaro Sebastián”.

“Los asesores jurídicos del interior del penal le han dicho que va a cumplir el 60% de la condena, por tanto alcanza la libertad anticipada, pre liberación o libertad preparatoria, pero es necesario que pague la reparación del daño” sostiene Erika Sebastián –hija de Álvaro-, quien no creé viable este recurso, porque otro preso político ya recurrió a esta opción  y decidió pagar la reparación de los daños -125 mil pesos- y le dijeron que no tenía acceso a ninguno de estos recursos.  “nosotros sabemos que los únicos que pueden sacar a mi padre de la prisión será la solidaridad de nuestros compañeros y los pueblos que saben del caso de Álvaro”.

Álvaro Sebastián se adhirió a la Sexta Declaración de la Selva Lacandona del EZLN y desde dentro de la prisión, donde comenzó a promover esta iniciativa, no tiene acceso a libros, periódicos o revistas, e incluso él mismo tiene que comprar papel y tinta. Encerrado en una celda de no más de 4 metros cuadrados, sin ventanas y con luz artificial todo el día, se aferra a que sus compañeros que están fuera podrán romper las fronteras que lo dividen de su familia y de su pueblo.

“Llamamos a la solidaridad de nuestros hermanos y hermanas de la Sexta Declaración a que se solidaricen, porque sólo los de abajo podrán liberar a los luchadores sociales del mundo” nos comparte Erika Sebastián

Fotografía: Santiago Navarro F.

Fotografía: Santiago Navarro F.

Mientras tanto, en Francia se hace eco de este llamado. Diversos colectivos y organizaciones han nombrado la Semana Internacional de solidaridad de Presos y Presas Políticas 2014, realizada del 10 al 19 de abril, dedicada a Álvaro Sebastián Ramírez, Alejandro Díaz Sántiz, Máximo Mojica Delgado, María de los Ángeles Hernández Flores, Santiago Nazario Lezma, Jorge Mario González García y Leonard Peltier.

En este evento se presentará un video sobre Álvaro Sebastián Ramírez intitulado «Luchar por la dignidad», realizado por el colectivo Kamara-D.A.  y se cierra con la obra de teatro titulada “Contra el olvido”, recordando que sí existen presos y presas políticas en México.

There are 2 comments

    1. Por Heriberto Paredes

      Difundiendo este caso, es importante romper el cerco mediático que esconde las contradicciones jurídicas que mantienen a Álvaro Sebastián y a muchos presos políticos tras las rejas…

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