A pesar de la necesidad

Texto: Alejandro Meléndez.

Fotografías: narcisocontreras.photoshelter.com

Mucho se ha hablado del caso de Narciso Contreras, en un tono duro y reflexivo al ‘estilo vaticano’. Resulta preocupante que los fotógrafos que hablan de él, lo hacen como la industria religiosa que predica la credibilidad sin voltear a verse a sí misma, sin darse cuenta que han pasado de revistas y periódicos sin cerrar una edición, y por supuesto han pedido fotografías a otros para publicarlas como propias.

Escriben artículos o vociferan en televisoras sin tener el menor conocimiento de lo que pasa en la industria informática y de cómo se violan los derechos laborales de los freelancers —no es casualidad que estemos entre las 20 profesiones peor pagadas en el mundo.

Narciso Contreras, al igual que Temoris Grecko, forma parte de este grupo de respetables y arriesgados periodistas que han viajado con poco equipaje para mostrar al mundo su incapacidad de verse a sí mismo; la única forma de buscar el megáfono ha sido trabajar en corporaciones que violan los derechos mismos de la humanidad; como AP, una agencia que es referente del periodismo –cuando le conviene–. Una agencia que manda a sus colaboradores ‘a la guerra sin fusil’.

No es raro enterarse que AP ha recortado a su equipo de staff para aumentar la plantilla de colaboradores freelancers, con el objetivo de eliminar todo tipo de compromiso con sus trabajadores. Sin embargo, sigue teniendo exigencias estrictas; desde encuadres que no se deben presentar, hasta el tipo de fotografías que se deben mandar, aunque la empresa no se comprometa a pagar por ningún trabajo.

Aquí empieza la presión de la que habla Narciso. Después de arriesgar tu vida, de no tener un seguro, de invertir miles de dólares para llegar al lugar del conflicto, el fotógrafo se enfrenta con industrias fotográficas que no lo apoyan ni protegen, aunque se trate de un ganador del Premio Pullitzer. Cuando lo consideran, la reprimenda consiste en no pagar los días trabajados, no remunerar el esfuerzo: para ellos, los reconocimientos al fotógrafo no existen.

Así se paga en este mundo de los medios, que exhiben las injusticias y al mismo tiempo atropellan al trabajador. Aunque todos cometemos errores, es necesario unirnos como gremio para exigirles a las industrias informáticas  que nos valoren como seres humanos y no jueguen con nuestro prestigio.

El gran licántropo nos grita, al igual que Leonardo Dicaprio en ‘El lobo de Wall Street’. Nos dice qué está bien y qué está mal mientras nos explota y utiliza, sin dar un solo espacio para hacer preguntas o emitir juicios sobre ello.

Las leyes y el prestigio son temas de los que se debe hablar porque nos compete como comunicadores. Pero las leyes de las empresas informáticas están corrompidas y la justicia sobreexplotada y menguada. Sólo cuidan el prestigio de algunos allegados, quienes no cuestionan el sistema.

Desde acá, un abrazo a Narciso, a Miguel Tovar y  a muchos comunicadores que se juegan la vida día a día por ejercer el periodismo, un trabajo en donde se arriesga más que el prestigio al ‘estilo vaticano’, se arriesga sobre todo, el corazón.

Referencias:

  • CUARTOSCURO (23 de enero de 2014). «La medida de AP». cuartoscuro.com.mx
  • Sitio web de Narciso Contreras: «Narciso Contreras/Press & Feature Photography». narcisocontreras.photoshelter.com
  • Sitio web de Témoris Grecko. temoris.org
  • Sitio web de la agencia AP. ap.org
  • CUARTOSCURO (23 de enero de 2014). «La carta de Narciso Contreras». cuartoscuro.com.mx
  • La Redacción / Proceso (15 de abril de 2013). «Ganan 3 mexicanos el Pulitzer por caso Walmart y cobertura en Siria». proceso.com.mx
  • EFE / El Universal (15 de abril de 2013). «Fotógrafos mexicanos obtienen el premio Pulitzer». eluniversal.com.mx

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