Comunicado de Ostula en la Cátedra Tata Juan Chávez

Al Congreso Nacional Indígena
Al Ejército Zapatista de Liberación Nacional
A los Pueblos del Mundo

La comunidad indígena de Santa María de Ostula, perteneciente al municipio de Aquila, en el estado de Michoacán, México, está integrada por 49 encargaturas en un territorio de 19 mil hectáreas, reconocidas en la resolución presidencial del 27 de abril de 1964.

Ante el violento despojo a manos de ricos ganaderos mestizos de La Placita, Michoacán, propiciado por supuestos errores técnicos en nuestro Plano Definitivo con el apoyo de los malos gobiernos, decidimos organizarnos y luchar. En nuestra exigencia por que se respete el territorio ancestral de nuestra comunidad, hemos sufrido de la represión que inició el día 26 de julio de 2008 cuando fue violentamente asesinado el comunero Diego Ramírez Domínguez, quien estaba a cargo de la Comisión por la Defensa de los Bienes Comunales.

Ante tanta injusticia el 29 de junio de 2009 los indígenas de la comunidad de Ostula recuperamos una superficie de 1,300 hectáreas que mantenían en posesión 6 acaudalados terratenientes. Para ello debimos reorganizar nuestra policía comunitaria y conformamos nuestra Guardia Comunal, con el objetivo de proteger a nuestros comuneros y territorio de los ataques con armas de alto poder por parte de grupos paramilitares supuestamente ligados a bandas del crimen organizado, que tuvieron lugar el mismo día de la recuperación de las tierras.

Después de ese día, comenzamos con un supuesto proceso de negociación a través de la Secretaría de Reforma Agraria, que de inmediato se hizo acompañar de una represión sin precedentes en nuestra contra, iniciando con la desaparición de los comuneros Gerardo Vera Orcino y Javier Martínez Robles, activistas en defensa de nuestras tierras.

El día 20 de abril de 2010, fue secuestrado y desaparecido nuestro comisariado de Bienes Comunales Francisco de Asís Manuel, quien encabezara la lucha por la recuperación del territorio.

Mientras el gobierno federal decía que negociaba y escuchaba nuestro problema, alrededor de mil elementos de la marina, ejército mexicano, policía federal y agentes estadounidenses catearon casas de nuestra comunidad, detuvieron a varios comuneros y decomisaron armas de la policía comunitaria y guardia comunal. Lo que no sabíamos es que unos días después el 7 de mayo del mismo año entraría un grupo armado de alrededor de 150 paramilitares para intimidar, amenazar y alterar la paz pública en la cabecera comunal.

Mientras el gobierno decía que nos respetaba, la marina realizaba encuestas en las comunidades para saber cuántos hombres, mujeres, niños, vehículos y tiendas de abarrotes tenemos. Para nuestra comunidad hubo una abierta estrategia contrainsurgente que fue operada no solo por los malos gobiernos, sino por grupos paramilitares presuntamente ligados a la delincuencia organizada.

El día 21 de septiembre de 2010 la Comisión Interamericana de Derechos Humanos dictó medidas Cautelares para nuestra comunidad, que después se ampliaron para pedir que se de solución al conflicto agrario, que sigue siendo la principal demanda de nuestro pueblo, a lo que el gobierno federal decía que tomaría cartas en el asunto, indemnizando a los supuestos pequeños propietarios y tratar así de propiciar las condiciones de paz.

Decía el mal gobierno que negociaba y que decidiéramos si aceptar o no la propuesta de entregar una parte del territorio recuperado a cambio de dinero, por lo que de acuerdo a nuestra formas iniciamos una consulta interna en cada una de nuestras encargaturas. A lo que el gobierno federal decía que en tanto no se concluyera no podría proponer una solución al conflicto agrario mediante la Secretaría de la Reforma Agraria. No logramos concluir la consulta porque mientras la realizamos costó la vida a mas de 10 líderes de nuestra comunidad. Cuando nos faltaba solo una reunión para concluir la consulta, asistió una caravana del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad como observadores, sin embargo la consulta no se pudo concretar pues la policía federal que venía escoltando la caravana, abandonó al grupo y enseguida un grupo armado los emboscó, secuestrando y asesinando a Don Trino, líder moral de nuestra lucha. Todo esto a pesar de las Medidas Cautelares que mantenía la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

Así, el gobierno federal, estatal y municipal han facilitado que en la costa de Michoacán gobiernen abiertamente las bandas de la delincuencia organizada, que buscan adueñarse de nuestros recursos naturales como los minerales y maderas preciosas que han estado extrayendo de manera clandestina, imponiendo los proyectos capitalistas de una manera salvaje y sangrienta.

A la fecha hay un gran dolor en nuestra gente, mas de 30 asesinados, 4 desaparecidos y mas de 100 familias desplazadas que para proteger su vida han debido dejar la tierra que amamos y seguimos resistiendo con dignidad manteniendo la vida comunitaria y la posesión de las tierras recuperadas, pues si después de mas de 5 siglos resistiendo no nos han exterminado, no lo harán ahora.

Muchas gracias por escuchar nuestro mensaje, dejamos un saludo respetuoso al Congreso Nacional Indígena, a la Comandancia General del Ejercito Zapatista de Liberación Nacional, a los medios de comunicación honestos y a la sociedad civil que acompaña esta Cátedra Juan Chávez Alonso.

Muchas Gracias

Comisión para la Defensa de los Bienes Comunales de Santa María Ostula, municipio de Aquila, Michoacán

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