La vida del pobre es así. U ocupa para sobrevivir, o vive en la calle

Por Susana Norman // Centro de Medios Independientes-Guatemala

En São Paulo están comenzando los bloques de carnaval que año tras año paralizan tanto las actividades comerciales como las acciones de los movimientos sociales. Durante el carnaval, las calles se pintan de colores y se llenan de música, samba y de miles y miles de jóvenes, niños, niñas y adultos. Mientras tanto, en un edificio en el barrio de Barra Funda, 70 familias están reunidas. Sus rostros reflejan preocupación y sus ojos cansancio. Hace 6 meses ocuparon un edificio abandonado que llaman Dandara, desde entonces ha sido su hogar. Ya se han integrado en la vida del barrio. Sus hijos están estudiando en las escuelas cercanas y reciben atención en las clínicas de la vecindad.

La necesidad de reunirse esta noche, es porque les ha llegado la orden de desalojo, para efectuarse el próximo 20 de febrero. Cuando se realice el desalojo, de nuevo las familias quedarían en la calle. Posiblemente perderían sus muebles y otras pocas pertenencias. Ya han pasado por este proceso antes. Una compañera cuenta que tiene 26 años ocupando algunos de los miles de edificios abandonados y sin uso en la enorme zona metropolitana de São Paulo y ha pasado por varios desalojos violentos. Tiene 5 hijos, y aunque tiene trabajo, está lejos de poder solventar los gastos en esta ciudad en la que los precios tienden a subir, mientras los salarios, cuando los hay, no se mueven.

Fotografía: Susana Norman

Fotografía: Susana Norman

Las familias son de diversos orígenes: bahianas, paulistanas y peruanas. Tienen en común que son de los sectores más marginados de Brasil. Los sectores despojados, de quiénes sólo se pide mano de obra barata, nada más. Las familias pertenecen al Movimiento Popular del Campo y de la Ciudad «Tierra Libre», uno de los muchos y variados movimientos que realizan ocupación de edificios vacíos y tierras que no cumplen su función social, como forma de reivindicar los derechos de la clase trabajadora para una vida digna. Según datos en la página de «Tierra Libre», hay más de 290,000 edificios vacíos solo en São Paulo, los cuales podrían atender las necesidades de más de 130,000 familias que viven en condiciones de riesgo. «Tierra Libre» tiene 5 años de vida y existe en 7 estados de Brasil. El movimiento realiza ocupaciones tanto en la ciudad como en el campo.

Para las familias es primordial realizar otra ocupación para garantizar un techo y cuidar sus pertenencias y a sus hijos. Esta noche las familias irán para el barrio de Pinheiros –barrio céntrico y burgués de São Paulo– donde existen pocas ocupaciones. «La ocupación es estratégica desde una perspectiva política y una perspectiva urbana», cuenta una compañera que integra «Tierra Libre» y es defensora de derechos humanos. «Es urgente para el desalojo marcado para el día 20 de febrero, pero también es para señalar que estas personas tienen derecho de vivir en un buen lugar. Un lugar que tenga guarderías, escuelas, clínicas y transporte público».

Fotografía: Susana Norman

Fotografía: Susana Norman

En silencio las familias se trasladan al edificio, acompañadas por integrantes de medios libres, que con sus cámaras ayudarían a documentar represiones policiacas u otros abusos. Callados consiguen entrar por la puerta principal del predio. Hay un cierto recelo en el grupo. Se conocen ejemplos en los que vigilantes pagados permanecen para cuidar los predios que por años han estado abandonados, pueden estar armados y atacar a la gente disparando.

Esta vez no acontece. El celador dialoga y decide salirse cuando amanezca. «Es importante que sean ellos los que decidan», comenta un integrante de «Tierra Libre». «Si quieren vivir con nosotros, están invitados, pero tienen la libertad de decidir si permanecen o se van. Se resuelve dialogando».

Fotografía: Susana Norman

Fotografía: Susana Norman

El predio es propiedad de Banco Santos, cuyo dueño es un gran empresario en Brasil, inmerso en varios escándalos de corrupción y fraudes. El predio, que parece haber incluido tanto oficinas, como apartamentos de lujo, ha sido abandonado por más de 10 años. Tras recorrer el edificio las familias plantean la necesidad de valorar qué mejorías tendrían que hacer para habitar el lugar de una forma segura. Varias ventanas han caído y las paredes tienen fallas estructurales.

«Muchos nos estigmatizan de ladrones», dice una compañera. «Pero nadie hace esto por querer. Queremos pagar, pero los precios son tan altos, que no lo logramos, aunque tenemos empleo. Infelizmente la vida del pobre es así. U ocupa para sobrevivir, o vive en la calle».

Fotografía: Susana Norman

Fotografía: Susana Norman

There is one comment

  1. jlvaldés

    Cuando no dependes como obrero o empleado. Entonces eres del interés de la policía, del vicio y demás calamidades. Porque para el Sistema, no le eres de utilidad, ni de interés…!!!
    Palabras más, palabras menos de Carlos Marx

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