Compartimos su dolor

Lo ocurrido en Iguala, Guerrero, el pasado 26 de Septiembre ha conmocionado a la ciudadanía y a un gran número de organizaciones sociales, populares, civiles y estudiantiles dentro y fuera del país. Así, bajo el lema «compartimos el dolor», Amnistía Internacional convocó a prender velas por los caídos y a protestar por la presentación de los desaparecidos frente a la Procuraduría General de la República, ubicada en la avenida Paseo de la Reforma [Ciudad de México].

Tras una lluvia ardua no se veía movimiento, la hora de la cita se acercaba y poco a poco algunas sombrillas se agrupaban mientras la avenida era drenada por los bomberos; las gotas comenzaban a ser menos fuertes y frecuentes.

Pasando las 8 de la noche, los chalecos amarillos de Amnistía comenzaron a acomodar la gran cantidad de velas que traían consigo; velozmente formaron un círculo con ellas y a partir de éste comenzaron a acomodar más veladoras y a formar la frase «compartimos el dolor» seguido de un hashtag.

Conforme avanzaba el acto, algunos transeúntes se acercaban mientras que quienes acudían a la cita sacaban sus velas y veladoras de diferentes tamaños. Los organizadores promovieron que los asistentes escribieran mensajes para los familiares, agradeciendo siempre la solidaridad de su presencia.

Tras quedar lista la composición de las velas, se procedió a leer un pronunciamiento firmado por 103 organizaciones en donde se reprueban los hechos y se exige la presentación con vida de los 43 normalistas desaparecidos; así como el esclarecimiento e identificación de los cuerpos encontrados en fosas clandestinas; el enjuiciamiento y castigo a los responsables materiales e intelectuales; además exigían respeto e información para los familiares de los 43 estudiantes desaparecidos.

Después de la lectura se llevó a cabo un performance con las fotografías de los detenidos desaparecidos, al final  se leyeron los mensajes realizados para los familiares.

There are 2 comments

  1. Lucia García

    Qué podemos hacer frente a este dolor tan grande de los padres que no saben de sus hijos y del dolor que significa ver a nuestro país lleno de muerte y violencia contra los jóvenes? Qué podemos hacer?¡ Dónde, cuándo, cómo se cura esto que nos pasa?

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