CNI: Una consulta muy otra

Para ver todas las publicaciones relacionadas visita este enlace. Los materiales presentados en esta publicación fueron realizados en diversas reuniones regionales y locales sobre la propuesta y consulta del CNI y EZLN emanada del 5º Congreso.

Entre el 9 y el 14 de octubre de 2016, se celebró en el CIDECI-Unitierra, San Cristóbal de las Casas, Chiapas, el 5º Congreso Nacional Indígena (CNI). Al terminar dicho encuentro, a través de un comunicado titulado «Que retiemble en sus centros la tierra», las y los delegados participantes del CNI, en conjunto con el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), anunciaron que los trabajos no terminarían entonces y que los pueblos, naciones y tribus que integran el CNI se declaraban en asamblea permanente. Los trabajos de la segunda etapa del 5º Congreso, con carácter resolutivo, se realizaron entre el 30 de diciembre de 2016 y el 1 de enero de 2017 —primero en el en el CIDECI-UNITIERRA, luego en el caracol zapatista de Oventic.

Durante el tiempo entre ambas plenarias, las y los delegados, acordaron impulsar una consulta en sus distintas geografías sobre la propuesta emanada de los trabajos del 5º Congreso:

Consultaremos en cada una de nuestras geografías, territorios y rumbos el acuerdo de este 5º CNI para nombrar un concejo indígena de gobierno cuya palabra sea materializada por una mujer indígena, delegada del CNI, como candidata independiente que contienda a nombre del Congreso Nacional Indígena y el Ejército Zapatista de Liberación Nacional en el proceso electoral del año 2018 para la presidencia de este país.

Una «consulta», en el contexto de la democracia moderna, es concebida como un ejercicio en el que los ciudadanos, supuestamente, pueden participar en las decisiones del gobierno. Uno de estos ejercicios, por ejemplo, se realizó en 2013 en relación al Plan Nacional de Desarrollo 2013-2018. La consulta fue realizada vía internet y según los datos oficiales participó 0.19% de la población —229 mil personas de los casi 120 millones de habitantes—, con lo cual el gobierno mexicano dio por consultado el documento que rige todas las políticas públicas del país. Esto no es de sorprender en una democracia partidista cuyas principales herramientas son el marketing y la corrupción.

Sin embargo, a lo largo y ancho del territorio mexicano aún existen cientos de miles de poblaciones y comunidades que se rigen por usos y costumbres, donde las asambleas son el máximo órgano de toma de decisiones. En la organización por usos y costumbres se practica la democracia directa y se analiza la trayectoria y responsabilidad de quienes ocuparán cargos para la vida política y organización interna de estas poblaciones, son formas ancestrales que se mantienen vivas y funcionales. En la cotidianidad de las comunidades, dichas configuraciones sirven para generar los consensos y acuerdos de la vida interna de sus pueblos.

Es así como la consulta al interior del CNI ha tomado formas y modos muy distintos a lo que estamos acostumbrados a ver:

Se decidió regresar a las comunidades para preguntar si esa propuesta está bien. A nosotros, como escuchamos, nos parece bien. Pero tendremos que estar caminando dentro de nuestros modos, costumbres y los usos como somos en cada comunidad para que el plan… pues sea bien hecho. Y podamos decidir el camino de acuerdo a la opinión, de acuerdo a la respuesta, de acuerdo al consejo que nos den las comunidades mismas. —Salvador Campanur, comunero de Cherán

A mí se me hace muy interesante el que podamos hacer ese ejercicio, simplemente el hecho de hacer el ejercicio de cómo es que nos podamos poner de acuerdo grupos tan diversos entre sí, pero que coincidimos que buscamos consensar esta estrategia. Y en ese consensar obviamente viene implícito que reconocemos que tenemos diversas formas de organizarnos y de gobernarnos… de por sí los pueblos se rigen por asambleas, ¿no? Entonces más que nada es retomar lo que de por sí hacemos como pueblos. Ya tenemos esa forma natural de organizarnos. —Mario Luna, vocero de la tribu Yaqui

De ser aceptada la propuesta, la diversidad de estructuras y formas organizativas es un preámbulo de lo que sería un proceso de elección histórico, muy distinto a lo que conocemos y nos ha inculcado la clase política mexicana.

 

Voces de los pueblos

En distintas reuniones regionales, estatales e interestatales, a las que asistieron delegadas y delegados del CNI para reflexionar sobre la propuesta, escuchamos y observamos la diversidad de pensamientos, formas y modos. A continuación plasmamos algunos testimonios de delegad@s del CNI recogidos durante dichas asambleas:

No vamos a jugar a las elecciones, no vamos a buscar el poder. Vamos a encontrarnos con otros pueblos hermanos. No es llegar al poder, es equilibrarlo; si logramos hacer bien este proceso, es un acto de justicia. Nosotros no estamos pensando en las credenciales, ni en quién sería candidata, estamos pensando en cómo consolidar el concejo de gobierno indígena, cómo organizarnos con otros pueblos, cómo le vamos a hacer para que esto trascienda la coyuntura. —Integrante del CIPO-RFM, Oaxaca.

Para nosotros el consenso se da cuando ya salimos contentos de la asamblea, y eso tarda, no es así nomás que a la primera va a pasar. A veces son dos o tres asambleas para que salgamos contentos y estemos de acuerdo, entonces así es como ya se tomó el consenso. Entre todos pensamos no sólo en decir que sí o  que no, sino cómo le vamos a hacer, cómo le vamos a entrar, no solos, sino como pueblo pues. Nos guía el corazón, solo así salimos listos a un servicio. —Integrante del CNI, Oaxaca.

En nuestras comunidades hay aceptación positiva, pero falta análisis, pero ya quieren trabajar. Porque ya hay experiencias de gobierno de los pueblos y si es necesario vamos a hacer reuniones extraordinarias para analizarlo bien. —Integrante del CNI, Chiapas.

Vamos a llevar la lucha en la mano, en el corazón. Nosotros no vamos a caer en lo que hacen los partidos políticos. Vamos a hacer una lucha correcta. La consulta no es de un día. Es necesario que los compañeros y compañeras que van a hacer el trabajo en el concejo indígena de gobierno tengan principios y valores. Lo primero es responsabilidad, respeto, orden y puntualidad. Y que en las comunidades no se sientan menos los que no tienen certificados del gobierno, que participe toda la comunidad. —Integrante del CNI, Chiapas.

Los indígenas ayudamos a parir esta patria que se llama México, pusimos sangre y muertos en la guerra de independencia de 1810 y nadie nos tomó en cuenta al redactar la constituyente de la nueva nación. Cien años después en 1910 los pueblos indígenas volvimos a ser convocados y otra vez, pusimos sangre y muertos; y otra vez se redactó nueva constituyente y nos dejaron fuera. El único avance fue el artículo 27 de la constitución, que en 1992 fue destruido por Carlos Salinas de Gortari. Cien años después las condiciones se repiten, estamos sometidos, el gobierno federal ya inició una guerra preventiva contra los pueblos originarios y nos está llevando a una guerra de pobres contra pobres, para garantizar otros cien años más de poder para la clase empresarial y política, que nos mantiene sometidos.

Nuevamente somos convocados para enfrentar a los poderosos, pero no hay ninguna convocatoria que nos vea como pueblos originarios y nos vaya a respetar y considerar como lo que somos. Por eso estamos en el CNI, por eso caminamos con nuestros hermanos y hermanas del EZLN, porque desde su aparición pública, son los únicos que nos consideran como iguales, somos lo mismo, somos pueblos indígenas y originarios. Sabemos organizarnos en colectivo, sabemos hacer asamblea, sabemos gobernar en colectivo, sabemos tomar acuerdos en colectivo. Por eso esta propuesta y esta consulta no nos da miedo, la hacemos y la haremos a nuestro modo, los que tienen miedo son los poderosos y los que quieren el poder para someternos. —Cirino Placido Valerio, CIPOG-EZ. Guerrero.

Hay un comentario

  1. Braulio Emilio

    Oigan, bueno, si esta chido esa idealización de los pueblos indigenas, pero pues el abanico es tan amplio que la diversidad saca de pedo o no, mejor nos vamos con la idea indigenista de los buenos pobrecitos y malos ricos, quizá hay que preguntarnos como acompañantes de los pueblos si el racismo que practicamos es leve o muy marcado….

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